1 El hambre de Milei no se puede ocultar más
Al cierre de esta edición (7 de abril), miles de compañeras y compañeros de todo el país protagonizaban una gran jornada de lucha contra la eliminación del Programa Volver al Trabajo. Con esta medida el gobierno despide a más de 900 mil personas, que con su magro salario de $78.000 congelado desde diciembre del 2023, “garantizan el funcionamiento de los comedores y merenderos populares, de los jardines de primera infancia y de los dispositivos en prevención en adicciones, de los refugios para mujeres que sufren violencia de género y las postas sanitarias, de los espacios de terminalidad educativa, de las unidades productivas y de las unidades de saneamiento ambiental de los barrios populares”, como dice un comunicado de la CCC.
Más de 85 organizaciones populares de desocupados y precarizados se unieron en esta jornada, que forma parte de un plan de lucha, mostrando un avance en la unidad para profundizar las luchas contra esta política de ajuste permanente, hambre y entrega, que ya se vio en la inmensa jornada del 24 de marzo.
En las asambleas realizadas en los barrios el 31/3 como parte de este plan de lucha, se denunció el terrible avance del hambre, las enfermedades y las adicciones en las barriadas populares. Realidad que desmiente el relato oficial de una supuesta baja de la pobreza, cuando los comedores populares, esos mismos a los que este gobierno no les da ni un paquete de arroz, están cada vez más llenos. La jornada mostró la bronca que crece.
Este plan de lucha pone en el centro de la escena las consecuencias de esta política, que el gobierno trata de ocultar con sus medios y periodistas comprados, mientras la casta oficial de funcionarios se llena los bolsillos y roba a cuatro manos.
En este nuevo aniversario de la justa Guerra de Malvinas los actos patrióticos recorrieron todo el país. Desde las jornadas en las escuelas con veteranos y excombatientes, las vigilias y actos en decenas de pueblos y ciudades, los actos como el del Foro Patriótico y Popular en el Cenotafio y de los veteranos en Tierra del Fuego mostraron la vigencia de la causa Malvinas en nuestro pueblo y la condena a las políticas entreguistas de este gobierno.
Esto dejó al desnudo la hipocresía de Milei, que leyendo un discurso que ni él mismo se creía, en un acto al que negaron entrada a muchos veteranos, volvió a mostrar que son cipayos y arrastrados. El ministro de “Defensa” hasta justificó el criminal hundimiento del Crucero General Belgrano diciendo que fue un “acto de guerra”.
Más allá de las palabras, todas las medidas de este gobierno son para favorecer a los piratas ingleses que usurpan nuestras islas, y atentan contra el reclamo histórico de nuestra soberanía en las islas, en el Atlántico Sur y en la Antártida. El pasado 25 de marzo Argentina se alineó con Estados Unidos e Israel en la Asamblea General de la ONU y votó en contra de una resolución que califica la esclavitud como “el crimen de lesa humanidad más grave de la historia”. Fueron los únicos tres países en rechazar el texto, lo que provocó la indignación de los países africanos, claves para el apoyo en nuestro reclamo contra los piratas ingleses.
Frente a esto, una vez más las masivas vigilias y homenajes a los veteranos de guerra realizadas en todo el país mostraron que Malvinas es una herida abierta y una causa nacional para las y los trabajadores y los sectores populares.
2 Mientras crece el hambre y se multiplican los despidos, ellos roban para la casta
Cada día se hace más dramática la situación de amplios sectores populares. Con el retiro de los planes se agrava el hambre y dejan de circular 74.600 millones de pesos en los barrios populares de todo el país. Con la política antiindustrial y la recesión se pierden miles de puestos de trabajo por despidos y los salarios pierden casa vez más frente a la creciente inflación. Los millones de jubilados que cobran la mínima son condenados cada vez más a la indigencia. Con esta política el campesinado pobre es expulsado de la producción y se destruyen las economías regionales. No hay obra pública, no hay plata para la salud, para las universidades, ni para la ciencia, ni para la cultura popular.
Es descarado el robo a las provincias, que a su vez terminan ajustando, por lo que en todo el país hay luchas docentes, estatales y reclamos policiales. Hasta las fuerzas represivas nacionales (Policía Federal, Gendarmería y Prefectura) realizaron el 2 de abril un reclamo salarial.
Así podríamos seguir sector por sector y la respuesta del gobierno siempre es la misma ¡No hay plata!
Pero sí hay plata para pagar la usura internacional del FMI y para la bicicleta financiera.
También hay plata para enriquecer a esta nueva casta fascista que mientras grita discursos moralistas roba a dos manos y descaradamente. Todos los días se conocen más hechos de robo y corrupción por parte del gobierno. Al jefe de Gabinete Adorni le aparecen nuevas y lujosas propiedades y viajes de placer; decenas de funcionarios usan el Banco Nación para sacar créditos millonarios a los que la mayoría de la población no puede acceder. Esto se suma a las estafas con las criptomonedas, las coimas en la Andis, por nombrar a los más conocidos.
Estos negociados de la casta oficialista son la punta del iceberg de un programa económico que se roba miles de millones de dólares, fruto del trabajo de millones de personas, para pagar puntualmente la usura al FMI de una deuda ilegítima y fraudulenta, a los buitres financieros, y para engordar los bolsillos de los grandes monopolios, los terratenientes y burgueses intermediarios.
La otra cara de la moneda de este plan es la destrucción sistemática de la industria nacional y las decenas de miles de despidos, la apertura importadora y el ataque al sistema científico – tecnológico, para profundizar la dependencia del imperialismo.
Milei se subió al fallo por el cual la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York revirtió la sentencia contra la Argentina por la estatización del 51% de YPF en el año 2012. El fondo buitre Burford había conseguido un fallo de primera instancia de una jueza yanqui, para que nuestro país pague ¡16 mil millones de dólares! El gobierno había intentado revertir la estatización del 51% de las acciones de YPF con la ley Bases para avanzar en su proyecto saqueador de nuestro petróleo y gas. Reafirmamos la pelea por una YPF 100% estatal y federal, que esté al servicio de un desarrollo industrial independiente a favor del pueblo y sin reconocer la jurisdicción de EEUU que posibilitó este fallo.
El gobierno no tiene otra receta que no sea el ajuste, para intentar sostener un plan económico que hace agua por todos lados. Confía en la asistencia económica del Tesoro de Estados Unidos, preocupado porque cada vez le cuesta más juntar los dólares para seguir pagando la deuda y para sostener la bicicleta financiera.
La inflación, pese a los dibujos oficiales, no para de crecer. Esto se agrava por la situación de guerra en Medio Oriente, que empuja para arriba el precio del petróleo y lleva al aumento de combustibles. Desesperado por seguir maquillando la suba de precios, el gobierno intervino en el precio de los combustibles, congelando las tarifas por 45 días. No dudan en quemar el libreto libertario, para que no se les termine de caer su “logro” antiinflacionario.
La ofensiva yanqui en el continente es en pelea con las otras potencias imperialistas, particularmente China, como vemos todos los días en nuestro país, con la disputa por las explotaciones mineras, petroleras, en el área nuclear y en la reprivatización del Río Paraná, en la que se presentan dos empresas belgas, una asociada a capitales chinos y la otra con empresas yanquis.
3 El imperialismo yanqui acelera los factores de guerra mundial
El imperialismo yanqui junto con el fascista gobierno de Israel siguen atacando Irán con bombardeos a la población civil, mientras el ejército israelí, como hacían los nazis alemanes, amenaza poblaciones enteras en El Líbano, forzando a que centenares de miles dejen sus hogares. El gobierno iraní viene rechazando los ultimátum de Trump, y ataca instalaciones petroleras de países de la región aliados a los yanquis, y a Israel, vulnerando sus sistemas defensivos.
En América Latina el gobierno de Donald Trump quiere recuperar el control de economías y áreas estratégicas, en función de su pelea de fondo con el socialimperialismo chino. Lo dijo claramente el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, cuando habló de la creación de un nuevo “perímetro de seguridad” denominado “Gran Norteamérica”, que se extiende desde Groenlandia hasta Ecuador. Es la vieja concepción del imperialismo yanqui que considera a nuestro continente, particularmente a Centroamérica, como su “patio trasero”.
Dentro de Estados Unidos, la política de Trump genera una creciente resistencia popular, como se vio en los millones que salieron a las calles en 3.000 ciudades, en las protestas “No Kings” (no queremos reyes). También, la prolongación de la guerra contra Irán provoca contradicciones en el gobierno, a tal punto que Trump, el 2 de abril echó al jefe del Ejército, Randy George.
Milei y el canciller Quirno la semana pasada ratificaron el alineamiento absoluto con los intereses internacionales de Trump y Netanyahu, por eso echaron al representante de Irán en la Argentina, declararon al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) como organización terrorista y se reafirman como “aliados incondicionales” de EEUU e Israel. Nos arrastran a una guerra que sólo sirve a los intereses imperialistas, pretendiendo usar tropas de nuestras Fuerzas Armadas en el conflicto. Fuerzas Armadas en las que crece el reclamo por los bajos salarios, y la indignación por el uso de la Fanfarria Militar “Alto Perú”, la banda musical del Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”, tocando canciones de Abba en el cumpleaños de Karina Milei.
Con estas políticas proimperialistas, el gobierno profundiza un rumbo de mayor aislamiento en el mundo, y en lo interno multiplica los factores que llevan a la disolución nacional y a un “sálvese quien pueda” de gobiernos provinciales, que sólo se puede detener con la profundización de la unidad en todos los terrenos y sobre todo para la lucha en las calles.
4 Que nadie se quede sin el hoy
Además de la jornada del 7 que nuclea a todas las organizaciones de desocupados y precarizados de nuestro país, acompañados por organizaciones políticas, sindicales, campesinas como la FNC, y de originarios, se vienen desarrollando luchas en varios frentes.
Se multiplican los paros y medidas de lucha de docentes y estatales en varias provincias, con escraches a gobernadores aliados a Milei.
Organizaciones populares y ambientalistas preparaban para el 8/4, a la salida de esta edición, marchas en varias provincias contra la modificación a la Ley de Glaciares que pretende aprobar el gobierno en Diputados, favoreciendo a la megaminería y atacando el derecho de los pueblos al agua.
Se sostiene y crece la movilización de organizaciones de jubilados y pensionados frente al Congreso, reclamando un justo aumento y enfrentando la represión de las fuerzas federales y la policía del Gobierno de la Ciudad.
Las y los docentes universitarios profundizan su plan de lucha por aumentos salariales y para que el gobierno cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario.
Las luchas consiguen triunfos parciales pero importantes. Las y los estatales de La Pampa nucleados en ATE consiguieron el pase a planta permanente de casi mil trabajadores. Un gran logro cuando el gobierno de Milei se vanagloria de haber echado a más de 62 mil estatales y amenaza seguir con el ajuste.
En la Planta de Mondelez Pacheco, tras asambleas generales por turno, se rechazó la propuesta de la empresa yanqui de imponer el sistema “5×1” para achicar el tiempo de descanso, y se lograron nuevas negociaciones entre la Comisión Interna y el STIA con la patronal, consiguiendo cambiar ese sistema y conquistando, entre otras medidas, la estabilidad laboral por un año.
En esta situación, hay que destacar la oficialización de la Lista Azul y Blanca para las elecciones provinciales del Suteba (gremio de las y los docentes bonaerenses), que se llevarán a cabo el 13 de mayo.
En las grandes masas crece la bronca contra esta política. Además, se multiplican los reclamos por la unidad de las luchas, en el camino de un paro nacional activo que sume las fuerzas del movimiento obrero y popular en el camino de derrotar esta política de ajuste, entrega y represión.
En medio de estos debates, con este número del semanario hoy y de la revista Chispa comienza el Mes de la Prensa. Nos proponemos ir a todos los centros de concentración obrera, campesina y estudiantil y a cada lugar de trabajo con nuestras propuestas y nuestro programa de emergencia, para llegar a miles de nuevas y nuevos lectores en el camino de engrandecer y fortalecer a nuestro PCR y a la JCR, que el 9 de abril cumple orgullosa 54 años al servicio de la lucha revolucionaria.
Escriben Ricardo Fierro y Germán Vidal
