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11 de febrero de 2026

Testimonios de compañeras y compañeros de la Zona Sudoeste de CABA

Denuncian persecución del gobierno contra migrantes

Milei profundiza un ajuste económico brutal y una avanzada represiva sobre los sectores populares. En ese marco, las personas migrantes se han convertido nuevamente en blanco de persecución y estigmatización.

Conversamos con la compañera Nelis, dirigente de la CCC y el PCR de la Zona Sudoeste de CABA, quien nos contaba de los testimonios de vecinos y trabajadores migrantes que relatan situaciones de persecución, extorsión y violencia institucional.

Los compañeros señalan que los operativos realizados por Migraciones y fuerzas federales en ferias, barrios populares y espacios culturales no son hechos aislados, sino parte de una política deliberada orientada a instalar el miedo, romper la organización barrial y golpear a los sectores populares.

Según explican, estas prácticas se profundizaron tras el episodio ocurrido el 22 de enero en Villa Celina, en una zona donde funcionan puestos de feria y se desarrollaba un evento cultural de la colectividad boliviana.

“Han pasado situaciones a nuestros compañeros y también a amigos y vecinos”, relatan. Por ese motivo, se solicitaron testimonios escritos para reconstruir lo ocurrido en distintos lugares y bajo diferentes pretextos. En uno de los casos, a un trabajador que se encontraba en un restaurante le pidieron su DNI. “Muchos compañeros cuidan mucho el documento porque hoy es muy difícil volver a tramitarlo y, por eso, a veces no salen con él”, explicó. En esa situación, el problema se resolvió cuando su esposa y su hija enviaron una foto del documento.

Otro de los episodios denunciados ocurrió durante un control vehicular. Allí, según relatan, el operativo fue particularmente agresivo: los jóvenes fueron obligados a ponerse contra la pared mientras se les exigía identificación. La policía, aún sin encontrar infracciones, terminó pidiendo coimas.

Las y los compañeros vienen haciendo reuniones y expresan una profunda preocupación. “Venimos discutiendo hace tiempo las políticas del gobierno nacional. Venimos batallando desde el momento en que salió el protocolo, que metió mucho miedo en la cabeza de los compañeros. Fuimos dando el debate y llevando adelante prácticas de lucha, pero la situación se fue agravando cada vez más. Aun así, los compañeros entendían que había que seguir luchando para enfrentar estas políticas. Después vino todo lo del DNU, que también fue otro momento de debate con los compañeros, en todo lo nuevo que fue saliendo contra los migrantes”.

Tras el operativo en la Matanza, que “fue masivo y muy directo”, aparece en las reuniones el miedo por el abuso de poder. Uno de los aspectos más dolorosos, expresaron, fue que se realizara durante una actividad cultural de la colectividad boliviana. Para muchos, esas fechas y espacios forman parte central de sus raíces y de su vida comunitaria, por lo que el operativo fue vivido como un acto de discriminación y persecución directa.

Sostienen que el objetivo de estos operativos es desorganizar y disciplinar a comunidades que ya sufren las consecuencias del ajuste, el hambre y la precarización laboral. Muchos trabajan en talleres textiles, en la construcción o dependen de changas en ferias los fines de semana para complementar ingresos.

A esta situación se suma la política del gobierno de la Ciudad, que en diversas ferias desalojó a vendedores ambulantes e impide las changas, obligando a los trabajadores a trasladarse a otros barrios donde aún no se implementaron esas medidas. Casos como los de las ferias de Chacarita y Parque Patricios son mencionados como ejemplos de este desplazamiento forzado.

La preocupación crece porque los operativos se realizaron de manera intermitente y concentrados en una misma semana, dirigidos específicamente a la colectividad boliviana. Muchos compañeros se preguntan “cómo vamos a hacer, cómo vamos a salir a luchar, si estamos comiendo en un lugar, trabajando en una feria, o en un evento cultural y llegan de esa forma, dando la sensación de que no queda ningún espacio a salvo”.

Los compañeros señalan que, además del ajuste económico que ya vienen padeciendo, estos hechos son vividos como un golpe directo, atravesado por prácticas de discriminación y abuso de poder que profundizan la incertidumbre y el temor, y que están realizando reuniones para conocer bien la situación de las y los migrantes, y cómo responder a estos ataques.

Durante el fin de semana, tras la entrevista, el gobierno nacional llevó adelante un operativo de control migratorio en el barrio de Liniers, en la Ciudad de Buenos Aires, con la participación de fuerzas federales y la Dirección Nacional de Migraciones. Los controles se realizaron en ferias, comercios y zonas de alta circulación, donde se solicitaron documentos a personas extranjeras para verificar su situación migratoria. El gobierno de Milei sigue profundizando la persecución y estigmatización hacia las personas migrantes.

 

hoy N° 2096 11/02/2026