Silvina, con la que conversamos el mismo día de conocerse los despidos, el 16/4, comienza contando que “Se confirmaron 140 despidos. Y otros 100 dentro de unos meses. Si es que no cambian el número y encima lo elevan, si no frenamos esto”.
Frente a esta situación, ATE lanzó una medida de fuerza para el 24 de este mes, de 5 a 12 horas en todo el país, con impacto central en los aeropuertos. No es casual: allí se expresa de manera directa el rol estratégico del organismo. “Para poder tener un vuelo seguro necesitan un plan de vuelo. Y ese plan de vuelo, a nivel internacional, requiere sí o sí un informe meteorológico”, explicó Romano.
La tarea del SMN no es accesoria: es condición indispensable para la aviación. “En los grandes aeropuertos, como Aeroparque, no solamente necesitás el trabajo del observador meteorológico, que es trabajo de campo, sino también el pronosticador. Sin esos datos, el plan de vuelo no se considera seguro y no puede haber ni despegues ni aterrizajes”, detalló.
Incluso en aeropuertos pequeños, la situación es crítica: “Sin un informe meteorológico no hay plan de vuelo seguro y, por tanto, no puede haber ningún tipo de movimiento ni función de despegue ni de aterrizaje”. Solo se garantizan, por obligación, vuelos sanitarios, humanitarios y oficiales. El foco en los aeropuertos no es entonces una elección arbitraria: es donde el ajuste muestra de inmediato sus consecuencias.
Un organismo desmantelado
Los despidos actuales se suman a un proceso previo. “Ya vienen afectando a partir de los despidos de 2024. En marzo de 2024 nos despidieron 47 compañeros. En ese momento, el área más atacada fue la de los observadores meteorológicos, y nuevamente el centro está en la red de observación”, señaló Silvina.
El impacto alcanza a todas las áreas: “Tenemos despidos en sede central. Afectó a gente de prensa, al Museo de Córdoba -donde nació el Servicio Meteorológico- y al observatorio. Se ven afectados en su personal y tienen que cerrar las puertas porque no podés tener un museo abierto sin personal: queda una sola persona.
“Ya estamos por debajo de lo que sería una planta óptima. No podés separar tareas ni distribuirlas. Entonces ahora te sacan una persona y realmente te eliminan una función”. Mientras del gobierno dicen que no despiden meteorólogos, hace instantes agregaron a la lista de despidos dos pronosticadores”.
Lejos de limitarse a la aviación, el SMN atraviesa toda la vida económica del país. “Somos un organismo que atraviesa toda la producción nacional, la seguridad, la soberanía y la protección de todos”.
En el agro, por ejemplo, su rol es determinante: “Sin nuestros informes es muy difícil planificar una siembra, una cosecha, qué va a suceder con las sequías o las inundaciones”. Lo mismo ocurre en la energía: “No es lo mismo trasladar gas en invierno que en verano; la presión es distinta y ahí intervienen factores climáticos”.
También interviene en la navegación fluvial y marítima, en el análisis hídrico y en la gestión de emergencias como se vio con los incendios. Incluso impacta en decisiones de inversión: “Una empresa que quiere invertir en un lugar, lo primero que hace es pedir un informe para saber en cuánto tiempo va a tener retorno”.
La degradación del organismo tiene consecuencias directas: “Por falta de personal las funciones y la calidad de los productos se degrada, y a largo y mediano plazo va a haber consecuencias económicas”.
El alcance del SMN llega incluso a la salud pública. “La radiación UV es monitoreada por el Servicio Meteorológico y muchos centros de investigación se basan en nuestros datos”, explicó Romano. Lo mismo ocurre con el riesgo de incendios: “Ahí también intervienen especialistas nuestros”.
Además, Argentina podría incumplir compromisos internacionales: “Ni te cuento de todos los compromisos internacionales a los que faltarías por falta de productos de calidad, cuando somos hoy por hoy un servicio meteorológico referente en todo el mundo”.
Soberanía en riesgo
Para los trabajadores, el ajuste no es solo presupuestario: es estratégico. “Continuamente hacemos foco en la seguridad y en la soberanía”, sostuvo Romano. En ese marco, denunció intentos de recorte en áreas sensibles como la Antártida: “Pidieron eliminar la observación en Antártida. Nuestra presencia allí no solamente es científica, es necesaria. Los vuelos necesitan ese informe meteorológico. No te sirve observar a distancia, porque los cambios en una pista son ínfimos”. Detrás de estas decisiones, señalan, está en juego la soberanía nacional. Es el mismo gobierno que ha dispuesto que el SMN no puede hablar más del cambio climático”.
Frente a este escenario, los trabajadores van a la continuidad de un plan de lucha. “Esperemos que el paro sea efectivo, que produzca un retroceso en cualquier decisión de despedir compañeras y compañeros”, porque Silvina enmarca el conflicto en el SMN en el ataque más amplio a organismos científicos, técnicos y productivos. “Se produce un daño en todo el Estado, en todo el sector privado y en un contexto donde no hay generación de empleo. Pero, encima, atacar a un organismo que te protege, que te da seguridad y que te va a afectar a la economía…”, por eso, con el paro del 24, Silvina plantea que los trabajadores buscarán poner en el centro del debate lo que está en juego: no solo puestos de trabajo, sino la seguridad, la producción y la soberanía del país.
hoy N° 2105 22/04/2026
