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16 de agosto de 2023

Una selección del camarada Jorge Paladino (nota 1 de 3)

Edgar Snow sobre la Revolución Cultural Proletaria China

El 17 de junio fallecía el querido camarada Jorge Paladino, médico, escritor y director teatral, responsable de la Comisión de Cultura de nuestro Partido. Estudioso profundo de los aportes maoístas en el terreno de la cultura, tiempo antes del tramo final de su enfermedad envió a nuestra Redacción una serie de notas sobre la Revolución Cultural Proletaria China, que iremos reproduciendo en estas páginas.

A partir de esta edición vamos a publicar párrafos del libro “La larga revolución” escrito por Edgar Snow en 1970. Este periodista y escritor norteamericano fue el biógrafo de Mao y viajó muchas veces a China, a la que llamaba, su “segunda patria”. En sus textos “Estrella roja sobre China” y “La China contemporánea: el otro lado del río” se encuentran los aspectos más sobresalientes de la Revolución China antes y después de la toma del poder. En el que abordamos aquí, nos cuenta los cambios que produjo la Revolución Cultural Proletaria (RCP). El libro puede conseguirse en la librería Raíces, al igual que “Estrella roja sobre China”.

“…Quizá convenga hacer ahora algunas indicaciones sobre las razones que provocaron la Gran Revolución Cultural Proletaria, que tuvo el efecto de disolver temporalmente al partido comunista chino, e incluso al mismo gobierno (…) Chou En-lai me dijo que alrededor del 95% de los antiguos miembros del partido habían sido reintegrados al mismo. Reintegrados, sí, pero no necesariamente reincorporados; muchos de ellos esperaban aún su “liberación” después de terminado el proceso de ‘lucha-crítica-transformación’ (…) ¿Dónde habían ido a parar los cuadros desplazados? Cerca del 80 % de los que estaban en Pekín fueron enviados a los centros rurales denominados escuelas de Siete de Mayo (Escuelas de reeducación socialista), término derivado de la fecha en que Mao Tse-tung emitió la directiva que las constituyó, en 1968 (…) El ‘descenso’ a las escuelas comunales no era un castigo, sino más bien era considerado como una continua reeducación dentro del partido (…) El objetivo fundamental de Mao era nada menos que el de proletarizar el pensamiento del partido y, yendo más allá, impulsar al proletariado a tomar las riendas del poder, creando a través de esa evolución una nueva cultura, libre de toda dominación de las tradiciones feudales y burguesas.(…) Al principio Mao no tenía intención de desplazar más que a ‘un puñado’ del poder. Pero la dinámica del movimiento envolvió a muchos dirigentes veteranos, e incluso a algunos de los más antiguos camaradas del mismo Mao (…) Ya en 1964 Mao había perdido el control efectivo de la mayor parte de la jerarquía del partido (…) En 1965 Mao no pudo lograr que la prensa controlada por el partido en Pekín publicara un documento de la mayor importancia que estaba destinado a lanzar la fase propagandística de la Gran Revolución Cultural Proletaria; me lo contó él mismo en 1970.”

“El ‘importante documento’ era una larga crítica a una obra teatral escrita por Wu Han, y titulada ‘Hai Jui destituido de su cargo’, que, en realidad, era un ataque alegórico contra Mao Tsetung por haber conseguido la destitución del Ministro de Defensa, Peng Te-huai. Parece ser que Liu y los camaradas que pensaban como él estaban tolerando el culto de Mao en la teoría y contraviniendo su pensamiento en la práctica, especialmente después de la crisis económica de 1959-61”.

 

Hoy N° 1974 16/08/2023