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01 de agosto de 2012

El secretario del Movimiento Popular Revolucionario Paraguay Pyahurâ, en diálogo con nuestro semanario, saludó desde su país la edición argentina del libro Ñandekuéra (Editorial Ágora, 2012).

Edición argentina de Ñandekuéra

Hoy 1430 / Eladio Flecha saludó la aparición del libro

“Es una gran alegría –sostuvo– y nos da mucha satisfacción que este libro se vuelva a editar ahora en la Argentina. Porque significa la difusión de nuestra historia de lucha. En sus páginas se refleja con veracidad el trayecto de nuestro gran esfuerzo por la construcción de una organización campesina que lucha contra el latifundio y por la reforma agraria. También, la construcción de un partido revolucionario de vanguardia. Asimismo pensamos que nuestra experiencia, tan bien contada en este libro, servirá para intercambiar puntos de vista y criterios con los compatriotas argentinos; y ojalá sirva como un aporte más a la revolución”.

 

Experiencia positiva
Más adelante Eladio recordó: “La aparición de ‘Ñandekuéra’ en Paraguay, en su primera edición a nuestro cargo, constituyó una gran experiencia. Por primera vez se sintetizó en las páginas de un libro las vivencias cotidianas de nuestro campesinado más oprimido y explotado. Vivencias, anécdotas y sucesos que hacen la historia de nuestras organizaciones y luchas populares, tantas veces silenciadas, quedaban registradas allí con una visión de clase. Porque en ‘Ñandekuéra’ se encuentran plasmados nuestros avances en la lucha organizativa, más todo el sentimiento y la construcción de una identidad revolucionaria del campesinado, basado en una conciencia política proletaria y antiimperialista. Además rescata, en un proceso político, la interacción de los protagonistas con sus organizaciones, y cómo éstas fueron creciendo y avanzando hacia un camino de transformación”.

 

El momento político
Finalmente el secretario del MPRPP reparó en el momento político, en cuyo contexto esta edición argentina ve la luz: “Seguramente –dijo– este libro será útil para comprender parte de nuestra realidad. El Paraguay, desde la caída de la dictadura y con la transición hacia la democracia, es decir desde 1989 a esta parte, no encontró aún el rumbo para solucionar los profundos problemas sociales que arrastra desde hace tiempo. La inestabilidad política, las conspiraciones palaciegas, los juicios políticos, los hechos de corrupción, el prebendarismo, la aparición de tendencias fascistas, la aplicación de políticas antinacionales y antipopulares, la expulsión del campesinado de sus comunidades como consecuencia de la sojización, el man- tenimiento del latifundio, son constantes de esta época, que la política burguesa intenta atemperar con elecciones y promesas electorales; con candidatos que apenas buscan ‘slogans’ para validar el voto. Nosotros seguimos cuestionando todo esto, y en un debate permanente para construir y sostener organizaciones con políticas propias”.