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11 de octubre de 2011

Cerca de 20.000 mujeres protagonizaron el 26 Encuentro Nacional de Mujeres, democrático, masivo y combativo.

El Encuentro fue un gran éxito

Hoy 1390 / La hora política

1. Gran triunfo del movimiento de mujeres

Cerca de 20.000 mujeres se congregaron en su 26 Encuentro Nacional, en Bariloche. Intercambiaron experiencias y debatieron en los talleres la doble opresión que sufren. Realizaron una masiva marcha por la ciudad, y se convocaron para Misiones en el 2012. Fue un gran esfuerzo para llegar, y un enorme esfuerzo de las compañeras de Bariloche y su Comisión Organizadora.

1. Gran triunfo del movimiento de mujeres

Cerca de 20.000 mujeres se congregaron en su 26 Encuentro Nacional, en Bariloche. Intercambiaron experiencias y debatieron en los talleres la doble opresión que sufren. Realizaron una masiva marcha por la ciudad, y se convocaron para Misiones en el 2012. Fue un gran esfuerzo para llegar, y un enorme esfuerzo de las compañeras de Bariloche y su Comisión Organizadora.

La realización exitosa del Encuentro es un extraordinario triunfo del movimiento de mujeres. Año a año lo vienen defendiendo de los intentos de coparlo, dividirlo o transformarlo en una secta. Fracasó el gobierno K: el Encuentro mostró que quienes protagonizan grandes luchas en todo el país, buscan ir por más en sus conquistas. Más de 1.000 originarias que luego de su taller marcharon a la estatua del genocida general Roca, y la taparon con la bandera mapuche y la wipala, son un ejemplo de la profundidad de la lucha de las mujeres.

Desde hace 26 años, el Encuentro refleja la realidad de las masas, y su realización exitosa es un estímulo para la lucha de los trabajadores y el pueblo en todo el país.

 

2. Balances

La realidad política nacional está impregnada del balance de las elecciones del 14 de agosto.

El gobierno K considera que obtuvo “un cheque en blanco” (que trata de ampliar el 23/10), que le permita ir por algunas “cajas” que no controla, y aplicar un ajuste, más o menos gradual, para zafar de los malos vientos que soplan en la economía mundial.

Las derechas opositoras al kirchnerismo, se sacan los dientes peleándose por agrandar su corralito robándole algunos votos al corralito de al lado. Ahora descubren que el proyecto político es el de gobernar hasta el 2019, cuando Néstor K lo dijo de entrada. La mayoría de los patrones de la derecha opositora, en nombre de la gobernabilidad del sistema, optaron por negociar con el gobierno K, y disputan por ventajas frente a los malos vientos de la crisis. Así, el pase de los Bulgheroni (de Pan American) a una posición negociadora con el gobierno, acercó al gobernador electo en Chubut al gobierno K, y también dejó a Duhalde atado a un vice, Das Neves, que ahora va a actos de Cristina K. Alfonsín sufre su divorcio con De Narváez; llamó a “cortar boleta” (es decir, que no lo votaran a él) para salvar intendencias y alguna gobernación radical.

También hay fuerzas de izquierda y centro izquierda que se han sumado a esta mirada tuerta de la realidad política, considerando que “al gobierno K no hay con qué darle”.

Es una mirada tuerta que se encandila con las elecciones, y no tiene en cuenta hechos como el del Encuentro Nacional de Mujeres, o el Congreso de la FAA, o las elecciones de la CTA, así como las luchas de Kraft, los petroleros y la línea 60, los ferroviarios, arrancadas desde abajo, o el movimiento de masas por la tierra para vivir y trabajar con hechos como el de Libertador, el acampe del Chaco, la toma del Indoamericano, y tantas otras.

No tienen en cuenta que grandes masas votan a Cristina K porque sienten que están mejor, o que no tiene una respuesta de “ajuste ortodoxo” (como las derechas opositoras) frente a la crisis que sacude al mundo. Pero son masas que buscan ir por más. Por eso, desde abajo vienen vientos de recuperación de las organizaciones de masas para una línea combativa, especialmente en los cuerpos de delegados en el movimiento obrero. Sigue el auge: no hay cheque en blanco al gobierno K.

 

3. Los malos vientos

Estados Unidos está mal, pero el 1% más rico se queda con el 23% del ingreso nacional mientras millones de trabajadores están en la calle. Las patronales imperialistas no ganaban tanto desde 1929 el año de “la gran crisis”. Europa va de tumbo en tumbo, pero los gobiernos de Alemania y Francia acordaron el salvataje de los bancos, que son los mayores responsables de la crisis, y dejan que se multiplique la desocupación. China desacelera su economía en el momento en que la lista de los mayores millonarios del mundo se llena de nombres de su nueva burguesía. Brasil desacelera con medidas como la devaluación, que perjudican a sus trabajadores y a la Argentina.

Y por casa, ¿cómo andamos? Fiat anunció suspensiones por las medidas tomadas por Brasil. La ministra Giorgi llamó a la patronal, y ésta postergó las suspensiones. Estuvo bien la ministra. Pero Fiat las postergó para después de las elecciones. Está mal que se acepte eso de una patronal que se llenó de plata durante estos años, y ante la primera dificultad carga la mochila sobre sus trabajadores. Y está mal que no haya llamado a Alpargatas, que también suspendió. Los dueños de Alpargatas, Camargo Correa (un grupo muy conocido en Brasil como representante de capitales de la ex URSS). Y está mal que no haya llamado a Acindar, que da ganancias en la Argentina, pero como la crisis lo está golpeando en su competencia con China, manda las ganancias afuera y ajusta acá.

En el Gran Buenos Aires viven en villas y asentamientos 864.000 familias. El empleo en negro, sin contar el rural, castiga a 34 de cada 100 trabajadores. Pero el gobierno K anuncia un “plan agroalimentario” a la medida de los grandes pooles y terratenientes, y presenta un proyecto de tierras que da seguridad jurídica a las tierras extranjerizadas, y negocia, con los gobernadores de Chaco y Río Negro la extranjerización de medio millón de hectáreas.

La presidenta despotrica bien contra el FMI y los yanquis. Pero a fin de este año habrá pagado 7.000 millones de dólares, y presenta un presupuesto para el 2012 en el que pagará 16.700 millones. Y el ministro y candidato a vicepresidente, Boudou, negocia el pago de la deuda al Club de París, contraída por la dictadura para comprar armas para la guerra contra Chile.

 

4. El debate sobre la crisis

El debate de fondo en la Argentina es cómo afrontar los malos vientos de la crisis mundial, que ya han comenzado a sentirse en varias ramas de la economía. El gobierno no quiere hacer olas antes de las elecciones. Las derechas opositoras no hablan porque quieren un ajuste ortodoxo.

El gobierno no habla de la crisis, pero se prepara. La encanada del dirigente ferroviario Pollo Sobrero,fue un intento de demonizar a las direcciones combativas y amenazar a los que luchan. Le salió mal al gobierno. Quedó solo, con un juez adicto K, y debió retroceder. Por ahora. Por algo reactivan los juicios contra muchos dirigentes obreros y populares.

El centro del debate político, hoy está en la crisis, cómo nos va golpeando y nos golpeará, y quién la va a pagar: los que, como suele decir la presidenta, se llenaron los bolsillos estos años, o los trabajadores y el pueblo. Y ese debate es, centralmente, con la política del gobierno K.

Por eso es imprescindible unir las luchas con el debate político, porque las dos cosas preparan a las masas para enfrentar las consecuencias de la crisis, a medida que se vaya dando.

 

5. En la recta final

Unida a las luchas, está la campaña política que impulsan el PTP y el PCR, debatiendo con el gobierno K sobre la política para enfrentar a la crisis, fortaleciendo los frentes que integramos en cada provincia con programas que dan respuestas a esta situación, peleando el voto a esos frentes que integran el PTP y el PCR en cada provincia, y no votando a presidente y vice, es decir, votando en blanco, y con el voto programático en las provincias en las que solo se vota a presidente y vice. Unido a la pelea por la afiliación al PTP para garantizar la personería, y al PCR, para acumular fuerzas en los centros de concentración obrera, campesina y popular. En particular, en las grandes fábricas, en las que hay que cambiar la correlación de fuerzas, estimulando el movimiento por la recuperación de los cuerpos de delegados, porque esto viene siendo y será lo decisivo, lo fundamental, frente a la crisis.

Integrar las luchas con el voto y la personería del PTP exige dirigir, con iniciativas y controles, el centro de trabajo electoral y de afiliación al PTP, hacia las grandes empresas que van siendo golpeadas por la crisis. Y una campaña que se base, principalmente, en el cuerpo a cuerpo, tanto para el debate con la política K y sus personeros en el movimiento obrero, como para la afiliación al PTP, creando condiciones para fuertes agrupaciones de la CCC.