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20 de julio de 2016

La semana pasada se llevó a cabo un golpe de estado en Turquía que fue rápidamente aplastado por el gobierno de Erdogan. Reproducimos declaraciones de sectores democráticos y populares de Turquía.

El golpe de estado en Turquía y el gobierno fascista de Erdogan

Por una Turquía democrática

Posteriormente a la intentona golpista se desató una represión brutal, que no afectó solamente a sectores de las fuerzas armadas, sino que incluyó la cesantía de más de 2.500 miembros del poder judicial, incluyendo miembros del Tribunal supremo. Se calculan unos 6.000 presos, muchos soldados rasos entre ellos.

Posteriormente a la intentona golpista se desató una represión brutal, que no afectó solamente a sectores de las fuerzas armadas, sino que incluyó la cesantía de más de 2.500 miembros del poder judicial, incluyendo miembros del Tribunal supremo. Se calculan unos 6.000 presos, muchos soldados rasos entre ellos.
El copresidente del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), Selahattin Demirtas, señaló que la postura de la HDP contra los golpes de Estado y los golpistas era clara, por eso el HDP se mantuvo leal a los principios democráticos y condenó el intento golpista desde el principio. Demirtasş declaró que debe haber una legítima defensa a los golpes, y que la determinación compartida hizo fracasar el intento de la noche anterior. Demirtasş dijo que esperar que un golpe contribuya a la democracia era algo ingenuo.
Demirtas recordó que la necesidad de democracia surgió después de las elecciones del 7 de junio del año pasado, y que desde entonces se lleva adelante un golpe civil, en referencia al gobierno de Erdogan. Demirtasşdescribió el intento de anoche como un nuevo movimiento de golpe contra la facción golpista que gobierna, ya que la administración de Erdogan no evaluó las oportunidades que surgieron a partir de los resultados de las elecciones del año pasado. 
Demirtasşexplicó que en el país hay un bloque nacionalista, guerrerista y racista que se encuentra dividido en dos. Por eso, indicó, los acontecimientos de anoche tendrán que forzar a Turquía a reevaluar los resultados de las elecciones del 7 de junio. El copresidente del HDP afirmó que se deben tomar ciertas medidas para deshacerse de las amenazas de golpe de Estado de Turquía, y señaló que las decisiones que tomen el presidente y el primer ministro revelarán si realmente siguen estos pasos.
Demirtas indicó que se requiere una ruta sincera y valiente para poner fin a la polarización en Turquía, una medida que debe tomarse este año. Demirtas también llamó a poner fin a las políticas autoritarias e hizo hincapié en la necesidad de crear en el país un entorno democrático. Además, remarcó que luego de lo sucedido ayer resurgió un refuerzo de la lucha por la democracia. A su vez, Demirtasşadvirtió que el AKP debe poner fin a sus políticas paranoides.
Demirtas  criticó a aquellos que describen al HDP como colaborador de los golpistas, y dijo que el pueblo kurdo sólo quiere vivir en sus propias tierras libremente y en igualdad de derechos. Demirtas hizo hincapié en la importancia del papel del pueblo en la política, y señaló que los que etiquetan a los parlamentarios del HDP como traidores por llamar a la gente a luchar democráticamente en las calles, actuaban de manera similar que los golpistas. Demirtasşaseveró que era legítimo resistir contra los golpes en las calles, y que el HDP seguiría contando con la gente para su resistencia pública. Ofreció sus condolencias a las familias de las personas que perdieron la vida ayer por la noche, y dijo que el HDP continuaría su lucha parlamentaria con el apoyo de la gente.
 
Por una Turquía verdaderamente laica y democrática
Por su parte, el Emek Partisi (Partido del Trabajo) de Turquía, con la firma de su presidenta Selma Gürkan, afirma en un comunicado que “Las medidas para contrarrestar las políticas orientadas al establecimiento de la dictadura unipersonal del Gobiernos del AKP y del presidente Tayyip Erdogan no son ni pueden ser los golpes militares. Por el contrario, esos intentos golpistas sirven de excusa para una más rápida y violenta aplicación esa política.
“Erdogan y su gobierno, que han pedido a sus votantes salir a las calles a rechazar el golpe, buscan aprovechar la situación para recuperar su prestigio perdido en el interior y el exterior del país debido a su política oportunista e inconsistente que busca alcanzar sus objetivos reaccionarios y fascistas. Las escenas de personas armadas con hachas, espadas y todo tipo de armas blancas y  de provocaciones recuerdan los métodos del Estado Islámico, son señales de lo dicho.
“Está claro que el pueblo de Turquía, compuesto por diferentes naciones y creencias, no está obligado a elegir entre el golpe de estado y la dictadura unipersonal de un partido. La alternativa popular es el establecimiento de una Turquía verdaderamente laica y democrática. La vía para salir del asedio antidemocrático  es la defensa de los derechos democráticos y las libertades políticas. La alternativa es luchar por la democracia popular”.