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20 de mayo de 2020

Rodolfo Schwartz

El gran Toba

Hay que revertir urgente la dramática realidad de un pueblo largamente oprimido

Lo que se llama el Gran Toba, está conformado por el histórico Barrio Toba, Cheliyi I y II, Camalote, COTAP y Crescencio López. Es el área de mayor hacinamiento del Chaco, se estima que habitan más de 4.000 personas.

El hacinamiento es familiar y comunitario. Dentro de algunos lotes viven hasta tres familias, con un promedio de 16 personas compartiendo una misma vivienda (datos del 2014).

Es el resultado del brutal éxodo, producto de políticas que expulsan a la población rural en un desangrar incontenible, empujado por el avance de la soja, los desmontes, la pérdida del algodón y la falta de políticas que favorezcan el arraigo de los pequeños campesinos aborígenes, criollos y gringos, con producciones que ahora hacen falta para la alimentación, porque la soja es para los cerdos principalmente de China y para el aceite en menor proporción. El hacinamiento es la base objetiva del avance del contagio al 2,25% de la población del barrio, el fin de semana pasado. Para tener una idea de esta magnitud de contagio, si este porcentaje se aplicara a toda la provincia, significaría que hoy debería haber 30 mil infectados en el Chaco.

El virus no vino de los barrios humildes, vino en avión y barcos, cruzando el Atlántico, pero hará estragos en estos, por las condiciones de vida y de gran vulnerabilidad de la salud.

 

Dos debates

¿Cuarentena SI o NO? ¿Cómo se hace una cuarentena en un barrio así?

Los sectores monopólicos, seguidores de la política de Trump y Bolsonaro, pretenden instalar como debate principal: LA CUARENTENA NO SIRVE. “Priorizan” la economía, dejando libre el avance del virus e impulsan flexibilizar al máximo la cuarentena o directamente levantarla. Los países que siguieron estas recetas tienen los peores indicadores del avance del virus y empeoraron su economía. Están apoyados por una gran campaña en los medios.

Por otro lado, entre el Gobierno Nacional, Provincial, las Intendencias y la mayoría del pueblo, que entendemos que la cuarentena es necesaria, está en debate: ¿cómo organizarla?

En primer lugar, la cuarentena no es igual para todos. Algunos se preocupan porque van a engordar y otros porque no tienen para comer, algunos pueden salir al patio o al balcón y otros no tienen patio ni balcón. Algunos no pueden sostener sus pequeñas fuentes de trabajo o su trabajo personal y otros no tienen ni changas.

En segundo lugar, las medidas pueden ser tomadas democráticamente o impuestas por una instancia de decisión reducida que no permita el protagonismo popular en los Comité de Emergencia Sanitaria y Social provincial, municipal y barrial. Esto es imprescindible para tomar medidas diferenciales para cada lugar, respetando las particularidades territoriales y de los pobladores.

Hay una enorme resistencia a ello y se quiere dirigir imponiendo medidas sin consensuarlas con la población, para que “el barrio salve al barrio”. No es lo mismo acordar con la comunidad del lugar dónde y cómo serán los retenes, que levantarse con un terraplén en la esquina y una nube de policías que lo defiende, equipados como para la mejor represión, sin saber cómo se va a comer, porque no se tiene nada.

Por eso sostenemos la consigna: sí a la cuarentena, no al hambre y la represión.

¡Es entre todos! Esta frase debe hacerse realidad y para ello es necesario comprender que no es posible derrotar la pandemia con el menor costo, viendo todo desde arriba o guiándose con informes que contrastan con la realidad territorial. Estamos a tiempo, aunque fuimos para atrás y la situación puede ser dramática porque este foco, que no trajo el virus ni a la Argentina ni al Chaco, es el de los más oprimidos, segregados, discriminados y abandonados, que históricamente se conformó como la estación de los expulsados de los pueblos y campos, de absolutamente todo el interior y están vinculado a todos ellos.

Además de todo este sufrimiento, es necesario tener presente los dramáticos índices de suicidios de jóvenes. Fueron 6 casos desde Diciembre 2019 hasta Marzo 2020 y los de intentos de concretarlos, reportados por el propio Centro de Salud del Barrio Toba, como así también las crecientes adicciones que destruyen a nuestros jóvenes y el tratamiento que debe darse a la abstinencia.

Sin embargo, los Pueblos Originarios del Chaco supieron transformar ese sufrimiento en lucha y fueron protagonistas de las más grandes luchas, marchas y acampes, poniéndose de pie con dignidad en los últimos veinte años. Levantaron sus reivindicaciones junto a las de todo el pueblo y un programa para que los sectores minoritarios paguen la crisis. Trabajamos para organizar el combate a la pandemia en todos los planos y con el esforzado trabajo de compañeras y compañeros, se atiende a 30 mil personas en 300 merenderos en toda la provincia. Trabajamos también para transformar en leyes esas consignas y programas.

No quedarán pasivos viendo cómo mueren sus hermanos y se tomarán medidas provinciales y en el Municipio de Resistencia que está ausente. Hay que rectificar y consensuar en forma urgente las medidas que permitan salir de la tormenta que crece, antes que se descontrole y quieran resolverla con represión, porque entraremos en una crisis política, que probablemente algunos busquen.

 

Rodolfo Schwartz, Diputado Provincial Bloque del PTP, Interbloque del Frente Chaqueño