Camaradas, cumplimos 50 años de vida del PCR. El 6 de enero del año 1968 se fundó públicamente nuestro Partido Comunista Revolucionario. Desde hacía un tiempito que existíamos. Fuimos producto de una gran rebelión en el viejo Partido Comunista. Se había realizado el 20° Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética, que había planteado que ya no existía más la dictadura del proletariado, ahora era la “dictadura de todo el pueblo”. Que su confrontación con los países capitalistas era la coexistencia pacífica. Y que en países como el nuestro, el camino para la revolución era pacífico, electoral. Una revisión del marxismo en toda su estructura…
Nosotros protagonizamos una gran rebelión contra eso, y esto coincidió con el asesinato del Che Guevara en Bolivia. El único Partido en la Argentina –recién naciente- que hizo una manifestación en las calles de La Plata en 7 y 55 fue el Partido Comunista Revolucionario. Una manifestación que fue encabezada por el camarada Mariano Sánchez.
Nosotros fuimos testigos, y posteriormente pudimos enhebrar las cosas, de que efectivamente al Che Guevara lo mató la CIA: ese agente de la CIA que entró a aquella pieza, que no olvidaremos jamás, que lo mató. Pero la CIA lo mató porque la KGB rusa, con ayuda de algunos dirigentes del Partido Comunista cubano, lo pusieron en Bolivia para que lo mate la CIA. Y eso que ahora decimos en alta voz, lo pensamos de hace mucho tiempo: acá había un tren con armas que iba a ayudar a los soldados bolivianos, y nosotros propusimos volar ese tren, mandamos un grupo al Norte de Argentina para volarlo y la dirección del Partido Comunista nos impidió hacerlo.
Como dijo Jacinto, hemos cometido muchos errores. Solamente el que no hace nada no se equivoca. Y hemos hecho autocrítica de ello cuando nos hemos dado cuenta. Hemos tenido aciertos. Pero como dijo Jacinto, nunca traicionamos a nuestra doctrina marxista-leninista-maoísta ni a la clase trabajadora. Pese a haber pasado momentos muy duros, donde tuvimos la pérdida de muchos compañeros, queridos camaradas que siempre recordamos como René Salamanca, Gody Álvarez, y en ellos nombro a todos. Momentos muy duros, pero nunca hemos traicionado a la clase obrera argentina y mundial ni la doctrina.
El camino insurreccional
Entre los aciertos, el primero es que planteamos el camino insurreccional. Porque todos en ese momento formaban grupos para organizar una guerrilla agraria. Un camino insurreccional protagonizado por la clase obrera, desde ya, porque si no la revolución no va a triunfar, en alianza con el campesinado. Sobre todo con el campesinado pobre…
Nosotros tuvimos un acierto inicial. Porque la clase obrera había sido derrotada en el Chocón, en la lucha del Puerto, e incluso en la lucha de Destilería La Plata donde nosotros participamos. Y todo el mundo planteaba –el PC en primer lugar– que había que dar un paso al costado y esperar para impulsar la lucha. Y nosotros dijimos que no. Dijimos –lo que después recordó Onganía citándonos textualmente– que debajo de los pies de esa dictadura se había acumulado un polvorín. Y nosotros íbamos a trabajar para hacer explotar ese polvorín. Y trabajamos. Primero fue una gran lucha en Corrientes dirigida por compañeros nuestros que dirigían la Federación Universitaria; después grandes movilizaciones en Rosario, y posteriormente el Cordobazo. Luego de este ya nada volvería a ser igual en la Argentina. Nunca más.
El Cordobazo abrió una senda y plantó una nueva bandera en la Argentina. Como dijo el otro día el diario El País: los argentinos siempre han peleado en la calle. Y eso viene desde la época del Cordobazo donde nuestro Partido jugó un papel muy importante.
En el segundo Congreso del Partido nosotros avanzamos en la tesis sobre la importancia del papel de los cuerpos de delegados en la Argentina. Internacionalmente hubo una atención en ese momento sobre los cuerpos de delegados…
También acá se había producido un hecho muy importante. El general Perón comprendió con claridad que la guerra la habían ganado los comunistas, y que los comunistas iban a crecer. El general Perón organizó un movimiento sindical que circulaba de arriba para abajo al servicio de sus planes. Pero cuando Perón fue destituido, eso que giraba de arriba para abajo empezó a girar de abajo para arriba, a partir de los cuerpos de delegados. Y eso nos llevó, en un proceso, a la recuperación de la dirección del Smata Córdoba con el camarada René Salamanca a la cabeza, lo que abrió una nueva etapa en el movimiento obrero…
Después vino la lucha antigolpista. El Papa, en su libro El Jesuita ha dicho que él, que conozca, el único Partido que luchó contra el golpe que se preparaba fue el Partido Comunista Revolucionario. Así dijo el Papa. Y fue así. Porque cuando se dio el golpe el PC creía que estaba dirigido por militares patriotas, que eran todos de ellos: Videla, Viola, etc., etc. Los montoneros que estaban presos aplaudían en las cárceles el triunfo de la dictadura, porque creían que esa era una dictadura democrática. Terrible, la dictadura más tremenda que haya sufrido la Argentina, porque nunca conocimos una dictadura como esa con los miles y miles de detenidos-desaparecidos.
Nosotros cuando vino la dictadura nos quedamos en la Argentina y luchamos. Estuvimos en la más terrible clandestinidad, pero luchamos. También hay que decir que apoyamos la recuperación de Malvinas, y seguimos planteando que fue justa…
Cuando vino la mala y se llenó la Argentina de desocupados, hubo un gran debate. Porque tradicionalmente los desocupados eran atendidos y se trabajaba con ellos a través de los sindicatos a los que pertenecían. Y nosotros, recordando la experiencia de Alemania, donde Hitler pudo triunfar porque ganó a las grandes masas por la gran crisis de ese entonces, planteamos que teníamos que ponernos a la cabeza de esa masa de desocupados, trabajamos para hacerlo y hoy día tenemos un movimiento de desocupados que es un orgullo para la clase obrera argentina, que encabezan Alderete y otros compañeros.
El maoísmo nos ayudó a entender por qué degeneraron los países socialistas
Derrotada la dictadura, hemos participado y participamos de las contiendas electorales. Y comprendemos la importancia que tiene utilizar ese instrumento legal, juntar fuerzas, etc. Pero estamos claros de que jamás, jamás, jamás la clase obrera va a conquistar el poder a través de ese tipo de instrumentos. Porque sabemos que el Estado argentino es manejado por un minúsculo grupo de terratenientes y de burguesía intermediaria, que son los dueños del poder. Y si no se acaba con ese poder, que no se lo acaba con votos, sino que se lo acaba con la lucha revolucionaria, jamás conquistaremos el poder, y jamás triunfará la revolución en la República Argentina si dejamos indemne este viejo Estado.
En el año 1972 adherimos al maoísmo. Hemos seguido fieles al maoísmo hasta el día de hoy. ¿Por qué? Porque incluso muchos de los que vivimos en países socialistas, nos preguntábamos ¿qué habría pasado? ¿Por qué se habían podrido así esos países? Tenemos ejemplos y anécdotas para contar. ¿Sería porque no había libertad para otros partidos? ¿Sería porque no había libertad de comercio? Hasta que fuimos a China, en el año ‘72 con la Gran Revolución Cultural Proletaria. Masas de millones y millones de proletarios luchando en las calles. Entrábamos a las fábricas y teníamos que correr con la mano para abrirnos paso entre los dazibao, que son los carteles con grandes letras donde un obrero podía escribir lo que quisiera de la fábrica, del sindicato, del gobierno, etc. Y marchas de más de 60 millones de jóvenes que viajaron a Pekín para conversar con Mao. Y nosotros vimos que el problema de fondo era el que señaló la Gran Revolución Cultural Proletaria…
Participamos en el Argentinazo del 19 y 20 de diciembre de 2001. Nosotros anunciamos el Argentinazo el 30 de marzo del ‘96 en un acto de Luz y Fuerza de Córdoba… Lo que pasó es que aquella multisectorial que se había creado –donde estaba el naciente movimiento sindical que encabezaba Moyano, y la naciente CTA– desapareció porque se engolosinaron con las elecciones que venían… Ese Argentinazo no logró imponer un gobierno de unidad popular, pero la situación cambió, se consiguieron cosas, se suspendió el pago de la deuda externa, etc.
Ahora, compañeros, tenemos a Macri… Decían que se había consolidado. Muchos compañeros decían: “Está más fuerte Macri”. Después de las elecciones se fortaleció. Pero, compañeros, el golpe que le hemos dado con esa lucha contra la ley de jubilaciones le sacó gran parte de lo que había ganado él en las elecciones…
El pueblo ganó las calles, y como dijo el diario El País, no las va a dejar porque “el pueblo argentino siempre ha luchado en las calles…
Ellos reprimen con todo. No nos olvidemos de eso. No es que a Maldonado y a Nahuel los mataron porque a un gendarme se le escapó un tiro. Ellos tienen una línea, reprimir sin asco… Por lo tanto, hay que ir a grandes luchas y prepararse para esas luchas. Y hay que prepararse para tener un Partido que esté en condiciones de enfrentar esas luchas. El PCR va a tener que ser vanguardia política de esas luchas. Hemos crecido, como dijo Jacinto. Y donde se propuso afiliar se ha afiliado…
hoy N° 2099 04/03/2026
