Otra vez, el inicio de año fue trágico en Tucumán en relación a la violencia machista, que va en escalada en estas fechas.
Los femicidios de Juana Bustos, Tamara Sánchez y Erika Antonella Álvarez nos vuelven a poner en estado de alerta.
Expresamos el horror y la bronca frente al ensañamiento con el cuerpo de las víctimas.
Ya en 2011 nos estremecíamos con el femicidio de Candela Rodríguez, cuyo cuerpo fue encontrado adentro de una bolsa de residuos. Años más tarde, en 2013, el cuerpo sin vida de Ángeles Rawson se encontró en un contenedor para desechos.
Durante los gobiernos de derecha se utilizaron las bolsas mortuorias para chicanas políticas, y en los últimos festejos de Halloween se emplearon las bolsas de residuos como “chistes” de mal gusto. Sin olvidar lo macabro de las publicidades que se viralizaron en redes sociales.
Hoy no es un simbolismo sino una cruel realidad. Un cuerpo que es encontrado como desecho se transforma entonces en un mensaje siniestro para las mujeres.
El gobierno nacional ha desfinanciado y desmantelado los programas que abordaban la problemática, dejando a las mujeres y diversidades sin herramientas y fuera de la agenda pública.
Exigimos la inmediata Declaración de la Emergencia Nacional en Violencia contra las Mujeres y que se otorgue un presupuesto acorde y efectivo destinado a la prevención y asistencia a las víctimas.
Paren de matarnos!!
La Casa de las Mujeres Norma Nassif
