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03 de octubre de 2010

El presupuesto de las fuerzas armadas chinas crece y crece. Puente militar hacia América Latina. Escuela china de oficiales: instrumento de la estrategia expansionista de Beijing y de sus aspiraciones a gran potencia.

Extraños en el patio trasero

China fortalece el

El recientemente concluido 17º Congreso del Partido “Comunista” de China consagró los nuevos lineamientos del imperialismo chino, que en la propaganda oficial se enumeran como: “transparencia administrativa”, “imperio de la ley”, “democracia dentro del Partido”, y especialmente la nueva “teoría del desarrollo científico”.
En sí mismos estos “objetivos” para el futuro son una “confesión de parte” de hasta qué punto en el presente la desbocada sed de ganancias de la burguesía monopolista china ha hecho de la “corrupción” un método central de acumulación, multiplicado los fenómenos de apropiación ilegal de bienes públicos y de represión dentro y fuera del Partido, y provocado el desbarajuste en el desarrollo frenético de las distintas ramas productivas y de servicios.
Pero además son fórmulas que ocultan cuidadosamente otros objetivos aún más centrales de la dirigencia china, que no se ventilan públicamente en los congresos.
Paseando por el
“patio trasero” (yanqui)
El Ejército Popular de Liberación (EPL), en otros tiempos gloriosa herramienta de liberación del pueblo chino en su lucha contra el imperialismo, se ha transformado en un instrumento esencial de la estrategia expansionista de la burguesía china y de sus aspiraciones a constituirse en una gran potencia en el escenario “global”.
Hasta ahora la dirigencia china ha ratificado la línea de avanzar con prudencia y paso a paso. Y en particular en América Latina, que por un lado ocupa actualmente una posición secundaria frente a Africa y el sudeste asiático en la estrategia de Beijing, y por el otro aún la obliga a cierto “respeto” por la vigente hegemonía global yanqui en la región.
Sin embargo, los chinos han avanzado en los últimos años posiciones también en el sur de América, aprovechando que Washington tiene los pies empantanados en Irak y Afganistán.
Uno de los planos de su multifacética expansión mundial es la apertura de la Universidad de Defensa Nacional (UDN) del EPL, fundada en 1985 compitiendo con los cursos de “formación” militar (y de reclutamiento de agentes) que entonces dictaba Moscú. Hoy es la UDN china la que dicta cursos para cientos de oficiales extranjeros provenientes de América Latina, Africa y el Medio Oriente. La atracción de oficiales sudamericanos por el curso chino se acrecentó en la medida que la sucesión de gobiernos reformistas y el fracaso del ALCA debilitaba el predominio regional de los yanquis. Altos oficiales venezolanos y bolivianos marchan a tomar lecciones en Beijing.
A su vez, los vínculos militares se convirtieron en un componente fundamental de las líneas de penetración chinas en países claves para sus necesidades de petróleo, recursos alimentarios (como la soja) y mercados para sus productos industriales.
Por eso, desde mediados de los ’90 antiguos altos oficiales del EPL visitaron anualmente y recibieron delegaciones de muchos países latinoamericanos. A partir del 2000 esos contactos se aceleraron notablemente con Venezuela, Brasil, Argentina e incluso Colombia, principal aliado y receptor de “ayuda” yanqui en la región.

El “músculo” militar

No se conoce la dimensión del presupuesto militar de China. En 2005 el Pentágono estimó que en los siguientes 20 años se triplicaría hasta alcanzar entre 210.000 y 315.000 millones de dólares. La Rand Corporation suponía que como consecuencia de las inversiones en políticas sociales necesarias por el descontento interno, ese presupuesto no podría superar los 185.000 millones (igualmente una cifra monumental).
La modernización militar es uno de los objetivos prioritarios de la dirigencia imperialista china desde hace años, y esto fue ratificado por el 17º Congreso. Durante la última década el “gasto” militar chino fue de “dos dígitos” cada año.
Según señaló en la Asamblea Popular Nacional de marzo de 2006 el ahora confirmado capo chino, Hu Jintao, “debemos esforzarnos por mejorar la capacidad de las Fuerzas Armadas de enfrentar las crisis, mantener la paz, impedir conflictos y lograr la victoria en posibles guerras”.