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26 de mayo de 2021

Panel organizado por la revista La Marea

Fake news, comunicación y realidad

Con transmisión en directo a través de su canal de YouTube, la revista La Marea organizó una mesa-debate el pasado 6 de mayo en la que profesionales de la comunicación, del periodismo y de la psicología social abordaron la problemática de las noticias falsas como una de las formas de manipulación de la opinión pública.

La revista La Marea, que desde el año pasado ha renovado su presencia en Internet con su página www.revistalamarea.com.ar, organizó el pasado 6 de mayo una mesa-debate bajo el título “Fake news, comunicación y realidad”, que fue transmitida en directo a través de su canal de YouTube con más de 250 espectadores conectados desde distintos puntos del país, y que en los días subsiguientes tuvo más de 700 reproducciones. (Fue grabada y está disponible en YouTube).

El panel estuvo coordinado por Josefina Racedo, psicóloga social e integrante de la dirección de la revista, y contó con las intervenciones de Sebastián Pisarello, licenciado en comunicación y periodista, Sibila Camps, profesora de literatura, escritora y periodista, y Rosa Nassif, psicóloga, psicóloga social y dirigente del PCR.

 

Manipular la opinión pública

Sebastián Pisarello, que entre otras cosas es secretario de Comunicación de la Facultad de Artes de la Universidad de Tucumán y el creador de la Agencia de Periodismo Alternativo (APA), señaló que “La línea editorial de un medio está siempre definida por el lugar que ocupa ese medio en el orden social; y siempre está finamente cubierta por operaciones simbólicas que intentan legitimar los intereses de un sector, haciéndolos aparecer como los intereses de toda la sociedad”. Para ello, según Pisarello, los grandes medios de comunicación han inventado un mito: el mito de la independencia.

En base al análisis de titulares, artículos y noticias divulgadas a través de distintos medios –como por ejemplo la campaña en contra de la vacuna Sputnik–, Pisarello definió a las fakes news como “informaciones maliciosas que se presentan como noticias”, pero que incluso luego de desmentidas continúan provocando efectos en la opinión pública. En este sentido, juegan un rol importante las redes sociales, al organizar “comunidades de intereses” en las que los usuarios acceden a información acorde a sus ideas previas o sus prejuicios, generalmente a través de voces legitimadas.

Sin embargo, según Pisarello, los medios de comunicación y las redes sociales “pueden ser una herramienta dinamizadora de los procesos de transformación social, y eso implica una disputa por las audiencias, las conciencias y las formas de narrar y mirar el mundo”.

 

La información en tiempos de emergencia

Sibila Camps, que además de escribir varios libros trabajó en importantes medios –La opinión, El porteño, La Nación, Clarín, Humor, entre otros–, comenzó su intervención diciendo que en situaciones de desastre y de emergencia –como la actual– la información es un bien muy preciado e indispensable, ya que es uno de los elementos fundamentales que permite tomar buenas decisiones.

Camps cuestionó, en este sentido, el rol que han cumplido varios medios masivos de comunicación durante la pandemia, que, difundiendo, poniendo en debate, aprobando o incluso criticando ciertas noticias falsas que circulaban en las redes sociales –un dato significativo es, por ejemplo, que casi la mitad de las cuentas que twitean sobre coronavirus son bots (robots)–, terminaron por darles entidad junto a los hechos reales. Poniendo en pie de igualdad a las noticias, las falsas noticias y las opiniones subjetivas, cierto periodismo aparece, según Camps, ejerciendo un “terrorismo informático”.

Y como si eso no fuera suficiente, Camps se refirió a ciertas autoridades gubernamentales –concretamente, al jefe de gobierno de la CABA, Horacio Rodríguez Larreta, y a su ministro de salud Fernán Quirós–, quienes en sus discursos y declaraciones públicas a menudo brindan, tendenciosamente, supuesta información que difiere de los datos y cifras oficiales publicados por las propias dependencias del Estado.

Dentro de este difícil panorama existen también periodistas y medios alternativos que brindan información de calidad, muy valiosa frente a los peligros del “terrorismo informático”, en tiempos en los que, como nunca, los ciudadanos se ven obligados a discriminar la buena información de las fake news.

 

Fake news, ciencia y filosofía

Según Rosa Nassif –autora, entre otros trabajos, del libro ¿Es posible conocer la realidad?–, el fenómeno de las noticias falsas tiene como objetivos tanto manipular la opinión pública como influir en la conducta, individual y social. Y hay que distinguir entre quienes las divulgan y quienes las crean, ya que detrás de éstos se encuentran los intereses políticos y materiales que se benefician con ellas

El uso de diferentes recursos para la manipulación de la opinión pública no es algo nuevo en la historia ni en la política; sin embargo, hay que poder ver qué es lo nuevo de este fenómeno. Según Nassif, el escándalo de las elecciones presidenciales que llevaron al poder a Trump en Estados Unidos muestra algunos de los rasgos de estas nuevas formas de manipulación: no sólo la labor de los grandes monopolios de la comunicación, sino la connivencia entre una agencia creada específicamente para la manipulación como Cambridge Analytica y Facebook.

Los interesados en crear y difundir noticias falsas se apoyan en los avances científicos de las neurociencias, en el conocimiento del funcionamiento del psiquismo y en la importancia de lo emocional en las conductas humanas. Pero no sólo utilizan lo emocional como un elemento fundamental para la manipulación de las conductas, sino que, al mismo tiempo, intentan deslegitimar por todos los medios posibles al pensamiento crítico, a la racionalidad y a la ciencia, fomentando en la opinión pública posiciones anticientíficas, como las de los “antivacunas”.

Por último, como un factor que subyace a estas nuevas formas de manipulación, Nassif se refirió a la corriente filosófica dominante desde la década de 1990, el llamado “posmodernismo”, para el cual es irrelevante el problema de la verdad, ya que, ante la supuesta imposibilidad de conocer la realidad, no habría una sino tantas verdades como opiniones. Sin embargo, según Nassif, las masas se rebelan constantemente contra esos intentos de manipulación –como podemos ver en Colombia por estos días–, y en ese sentido es importante rescatar y fomentar la tarea de amplios sectores de la comunicación y del periodismo que, también en ese terreno, dan una dura batalla contra los intereses dominantes.

 

Nueva mesa-debate el 3 de junio

Al finalizar las exposiciones, se realizó un interesante intercambio entre los panelistas y el público, y Josefina Racedo anunció una nueva mesa-debate organizada por La Marea, el próximo jueves 3 de junio, en este caso dedicada específicamente a la problemática de las fake news y la ciencia (más información en www.revistalamarea.com.ar).

 

Hoy N° 1865 26/05/2021