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22 de diciembre de 2010

El ajuste para salvar a los monopolios industriales y bancarios europeos es descargado más y más sobre los pueblos. El de Grecia fue nuevamente la avanzada de las movilizaciones que estremecen a Europa.

Grecia en punta contra el ajustazo

Hoy 1349 / “Papandreu ¡andate del país y llevate a la troika!”

Un fantasma recorre prácticamente toda Europa: el del estallido social.
La bronca y el repudio de las mayorías trabajadoras ante los ajustes brutales con que las burguesías imperialistas de la Unión Europea quieren hacerles pagar la crisis que esas mismas burguesías generaron, mientras destinan cientos de miles de millones de euros para “salvar” a los grandes bancos y monopolios, está transformando las calles y las fábricas en hervideros de marchas, manifestaciones y barricadas.

Un fantasma recorre prácticamente toda Europa: el del estallido social.
La bronca y el repudio de las mayorías trabajadoras ante los ajustes brutales con que las burguesías imperialistas de la Unión Europea quieren hacerles pagar la crisis que esas mismas burguesías generaron, mientras destinan cientos de miles de millones de euros para “salvar” a los grandes bancos y monopolios, está transformando las calles y las fábricas en hervideros de marchas, manifestaciones y barricadas.
El martes 14 fue Grecia. Y el miércoles 15 el incendio griego se extendió a lo largo y ancho del continente en una jornada de marchas simultáneas en Francia, Bélgica, Irlanda, España y la República Checa.

¡Basta ya!
Atenas fue paralizada por la octava jornada de huelga general con protestas masivas. Decenas de miles de manifestantes se volcaron a las calles, enfrentaron la represión policial y pusieron fuego a la planta baja del ministerio de Finanzas.
Previamente habían colgado en su fachada una inmensa pancarta que decía: “¡No a la Edad Media laboral!”. “Carestía-Austeridad-Desocupación. ¡Basta ya!”, proclamaba otro cartel que llevaban afiliados de la Confederación General de Trabajadores (Gsee) y de la Unión de Empleados Estatales (Adedy), que nuclean a unos dos millones de trabajadores.
La batalla campal entre la policía y los manifestantes siguió hacia el Rectorado de la Universidad, a pocas cuadras del Parlamento donde los diputados estaban votando un nuevo paquete de “reformas” antiobreras exigidas por el FMI y la Unión Europea como condición para el “rescate” de 150.000 millones de dólares que concedieron a Grecia.
Con el remanido argumento de “mantener las empresas a flote” y “evitar despidos”, las medidas del gobierno “socialista” griego incluyen nuevos recortes de sueldos y topes salariales a los estatales, y límites a las negociaciones colectivas de los sindicatos, políticas cuyo cumplimiento el FMI y la UE monitorean cada tres meses.
El gobierno de Papandreu se propone bajar los salarios del personal del transporte público colectivo y ferroviario, priorizar los “acuerdos” entre los obreros y las patronales desechando los convenios colectivos, y abrir camino a la rebaja de sueldos al nivel del salario mínimo, de 740 euros mensuales (que en Europa es un salario de hambre).
Los trabajadores y estudiantes en Atenas respondieron con una lluvia de piedras a los palos y gases lacrimógenos. Los enfrentamientos cuerpo a cuerpo se extendieron por las avenidas y las calles adyacentes a la marcha. Manifestantes prendieron fuego a decenas de contenedores de basura y rompieron las vidrieras de varias sucursales bancarias.

“¡Devuelvan el dinero del pueblo!”
El ajustazo antipopular en Grecia es tan similar a las políticas hambreadoras de Menem y De la Rúa en la Argentina que no sorprende que desemboquen en algo parecido al Argentinazo.
Las imágenes del combate popular callejero nos retrotraen a aquéllos días de diciembre de 2001. Para más similitudes, el ex ministro de Transporte y ex comisario europeo, el conservador Costas Hatzidakis, fue cercado y golpeado por manifestantes cuando caminaba por una de las avenidas céntricas, ¡igual que cuando “nuestro” banquero y ex ministro dictatorial Roberto Alemann debió buscar refugio en un banco de la calle Florida cuando los ahorristas expropiados por el “corralito” lo reconocieron y escracharon como uno de los responsables de las políticas hambreadoras y entreguistas de aquellos años!
“Ladrones, ladrones. ¡Devuelvan el dinero del pueblo!”, “No pagaremos, no pagaremos. ¡Que pague la plutocracia!”, coreaban los manifestantes frente al Parlamento y en repudio al robo a los salarios y jubilaciones.
El primer ministro “socialista” Giorgos Papandreu, ejecutor directo del ajustazo antinacional y antipopular impuesto por la “Europa de los monopolios” y por los organismos europeos y mundiales que desde hace nueve meses supervisan la economía griega -conocidos allá como “la troika”: la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional-, fue el blanco político de las manifestaciones: “Papandreu, el pueblo no te quiere. ¡Vete del país y llévate a la troika!”.