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16 de enero de 2013


“Hay que barrer este mundo con la revolución”

Palabras de Otto Vargas en el acto por el aniversario del PCR en La Matanza

“Yo quiero agradecerles a ustedes. Para mí es un alto honor estar aquí con ustedes. Estábamos comentando esta película, Masamadre, donde se muestra todo el enorme trabajo que han hecho ustedes, que se puede resumir en “servir al pueblo”. Cómo han hecho un barrio de lo que era un pastizal. Cómo han resuelto problemas en este barrio, y de otro, y de otro. Es una enseñanza. Por eso esa película debieran verla todos los afiliados del PCR. Para aprender. Es un ejemplo de lo que tienen que ser los luchadores populares, cuyo objetivo es servir al pueblo.
Quiero decir también que es un honor estar acá entre ustedes. Ya se ha perdido en el olvido aquel corte de 18 días en la Ruta 3, que fue uno de los antecedentes que llevó al Argentinazo. Porque acá se habla del hambre del 2001. Pero el hambre del 2001, gracias al Argentinazo y a la decisión –porque Juan Carlos estuvo en esa comisión en la que estaban las Naciones Unidas, estaban los curas, etc.-, por la que se repartieron los dos millones de planes que ayudaron a que la gente pudiera comer. No los regalaron. Eso salió de la lucha.
Esa lucha había sido precedida por combates en los que La Matanza fue un ejemplo, porque ese corte de 18 días, donde participaron miles, de una forma u otra participaron miles, fue uno de los hechos que llevó a que el pueblo pudiera posteriormente imponer el Argentinazo, donde por primera vez en la historia de la Argentina se volteó un gobierno. No pudimos imponer un gobierno revolucionario, como habíamos venido trabajando con las marchas federales, porque hubo algunos que se embalaron con el camino electoral, y allá por el 97 entraron en ese camino. Pero se pudo voltear un gobierno. Y esto hay que recordarlo porque tiene importancia por lo que está pasando ahora, por lo que pasó en noviembre, con el cacerolazo. Sólo los que vieron el entierro de Evita, o la vuelta de Perón, recuerdan manifestaciones como esa. Había muchos de derecha, pero no eran tantos. Porque había compañeros nuestros con carteles que decían “no al impuesto al salario” que fueron muy aplaudidos, frente a la Quinta de Olivos, la casa de la presidenta.
Y después vino el paro del 20 de noviembre, donde ustedes, acá en La Matanza, desde las 6 de la mañana cortaron la ruta, y volvieron a implantar el camino de los piquetazos, porque los piquetes fueron el gran instrumento de la clase obrera siempre, para imponer sus reivindicaciones. No es un invento de ahora.

A los hombres se los conoce en el momento de los golpes, no del triunfo

Yo quiero decir una cosa, simplemente. Yo quiero saludar al compañero Juan Carlos Alderete. El compañero Juan Carlos Alderete cometió un error. Pero él se autocriticó ante miles, del error que cometió. Y yo digo, es más valioso un hombre que es capaz de sufrir los golpes que le han hecho y siguen haciendo al compañero Alderete, porque hasta hoy están saliendo panfletos diciendo que lo banca la Sociedad Rural, que lo banca El Tejar, y todas esas canalladas. Es más valioso un hombre que resiste los golpes y no cae, que un valiente en el momento del triunfo. Porque a los hombres se los conoce más en el momento de los golpes y de las derrotas, que en los momentos de triunfo (aplausos).
Hay una larga historia, que arranca hace 45 años, cuando fundamos el Partido, estaba la dictadura de Onganía. Decían que venían hasta el año 2000, porque acá todos los que llegan dicen que van a estar 10 años, 20 años. Entonces, Perón dijo “desensillar hasta que aclare”. El PC, que dirigió la huelga portuaria y la huelga ferroviaria; las llevó a la derrota. Y nosotros dijimos, hay un polvorín bajo los pies de la dictadura, y ese polvorín lo vamos a hacer estallar. Y nosotros fuimos los impulsores del Correntinazo, y del primer Rosariazo, del segundo Rosariazo, y después del Cordobazo. Y explotó el polvorín. Y entonces Onganía, que era consciente, dijo: “trabajaron para hacer estallar el polvorín”. Sabía de lo que hablaba.
Desde allí arranca nuestra historia. Cometimos muchos errores. Pero con esa base se logró la recuperación del Smata Córdoba y la formación de aquella CGT de Córdoba, histórica, con Salamanca, Tosco y Atilio López.
Dijimos que venía un golpe de Estado. Toda la izquierda se embaló en ese golpe de Estado, porque ese golpe de Estado venía financiado y apoyado por lo que entonces muchos creían que era socialista, se hacía llamar socialismo, la Unión Soviética, que eran socialfascistas, socialimperialistas. Y estos estaban atrás de Videla y Viola, que fueron los que hegemonizaron ese golpe. Y esas fuerzas de izquierda se entusiasmaron, esperaban el golpe. Con decir que el día del golpe, en las cárceles, algunos presos montoneros brindaron saludando el golpe, con esto estamos diciendo todo.
Y allí cayeron compañeros como Enrique Rusconi y otros compañeros nuestros que lucharon para impedir ese golpe de Estado, denunciando ese golpe de estado.
Vino el golpe, vino la dictadura, y nosotros nos quedamos aquí, como se dijo, no nos fuimos del país. Cavamos trincheras de resistencia en la clandestinidad. Muchos compañeros cayeron, como René Salamanca, Gody Alvarez, Angel Manfredi, como nuestro querido compañero de la Juventud Manuel Guerra, Quebracho, y otros cayeron, fueron asesinados. Aquí estamos. 45 años. Muchos errores, desde ya. El que no hace nada no se equivoca nunca. Hemos cometido muchos errores. Nos ha dado un ejemplo Juan Carlos se pueden autocriticar ante las masas, y que eso nos fortalece, no nos debilita. Nos hace más fuertes para poder enfrentar al enemigo.

La importancia de las multisectoriales

Compañeros, para ser breve. Hemos pasado años difíciles, porque Kirchner vino con el doble discurso. Ustedes recuerdan bien, que vino aquí a La Matanza y se puso el gorrito de la CCC. Y mientras tanto, la hermana, por la ventanilla del auto le dijo a un compañero que estaba en la custodia de Juan Carlos “¿No querés venir a trabajar conmigo?” Siempre doble discurso. Se puso el gorro de la CCC porque había que frenar a ese destacamento de desocupados que había sido la vanguardia, como se había demostrado en aquél corte grande de La Matanza, había sido la vanguardia en la lucha de los desocupados que llevó al Argentinazo y los acontecimientos del 2001.
Por eso digo que ahora es importante reflexionar. Hace no mucho, en octubre del 2011, la presidenta ganó las elecciones con el 54,1% de los votos. Después de eso vino la masacre del Ferrocarril Sarmiento, y cambió todo. Porque con esa masacre emergió toda la corrupción y la podredumbre en la que están envueltos estos tipos. Porque acá, compañeros, no se hace nada sin coima, sin participación de los tipos del Estado. A De Vido, por ejemplo, lo llaman celular, porque si no marcás el 15 no podés hacer negocios con él. Ahora tenés que marcar el 25 para hacer negocios con él. Todo está corrupto. Y eso emergió. Y a partir de allí el gobierno comenzó a declinar.
Nosotros tuvimos un acierto en la elección y en el Congreso de la CTA que dirige Micheli. Y ser parte de la dirección de la CTA. Porque esto ha permitido a los trabajadores ser el centro de multisectoriales donde participan fuerzas políticas y otros sectores, que salieron contra la ley antiterrorista, que en cada momento que hubo que salir a la calle salieron, y los trabajadores estaban en el centro. Y ahora, compañeros, llegamos a noviembre. En noviembre tuvimos el cacerolazo. Muchos dicen, capas medias, capas medias altas. Bueno, algunos serán de capas medias altas. Muchos de capas medias. Capas medias es una palabra muy grande. Yo pregunto, ¿acaso el Argentinazo no se hizo con aquello de “piquete y cacerola la lucha es una sola”? ¿Los que golpeaban las puertas de los bancos pidiendo que les devuelvan el dinero eran muy diferentes de los que ahora salieron a las calles a cacerolear? Eran parecidos.
Yo me acuerdo de una columna de la CCC de La Matanza, que marchaba por la calle Rivadavia, y que al pasar frente a un parque apareció el grito de “piquete y cacerola la lucha es una sola”.
Se ha ido conformando, con la CTA y con la CGT de Moyano, un acuerdo para sacar el impuesto al salario, para garantizar la asignación por hijo, el 82% móvil, una cantidad de reivindicaciones fundamentales. Se ha hecho una alianza con los campesinos de la Federación Agraria, lo que es algo histórico, los campesinos pobres de la FNC y los Originarios. Se ha incorporado la lucha por la tierra, que es fundamental en la Argentina, porque precisamos tierra para vivir y tierra para trabajar. Sin eso no va a haber progreso en la Argentina.
Y se hizo el paro del 20 de noviembre. Fue un parazo, porque gracias a los piquetes, gracias a toda esa enorme movilización, el paro del 20 de noviembre fue un gran paro. Y después estuvo la concentración en Plaza de Mayo el 19 de diciembre. Ahí se ha formado una multisectorial enorme: está la CTA. La compañera de la Juventud hablaba de Moyano. Nosotros hicimos dos marchas federales con Moyano, en la época que tenía el MTA. Yo pregunto ¿era rubio Moyano? ¿Tenía ojos celestes? Era el mismo Moyano. El planteó el Argentinazo junto con nosotros, lo planteó tres días antes que se realizara. Marchamos juntos, porque las reivindicaciones que levantamos son correctas, son justas para toda la clase obrera. Vamos a luchar con todos los que estén dispuestos a luchar por esas reivindicaciones.

Descargan la crisis sobre nosotros
Vamos a un 2013 que va a ser muy duro. Porque la crisis mundial es una realidad. Dijeron cualquier cosa de nosotros, habremos cometido errores en algunas apreciaciones parciales, pero tuvimos razón en lo de fondo. Es la crisis más terrible que haya conocido el mundo capitalista. Ya hay 6 millones de desocupados en España. Hay millones de desocupados en Europa. ¿Cómo resuelven los problemas? Al crecer la desocupación, comen menos fruta, por lo tanto la fruta del Alto Valle de Río Negro y Neuquén no ha tenido salida. Ha crecido la desocupación en la zona. No se puede vender el pescado de Mar del Plata, cuyo 95% se exporta a España y a Europa. No nos compran más, y están abarrotados los depósitos. Podrían vendérselo barato al pueblo argentino, para el que comer un pescado es un lujo.
Han liquidado 12 millones de cabezas de ganado vacuno. Todos ustedes saben que si consigue un kilo de vacío a $48, $49, uno vuelve contento a la casa. Después hay que meterle el diente a esa carne… Así estamos los argentinos. Esa es la realidad. La crisis de ellos la descargan acá. Tienen problemas allá, y no nos compran la fruta acá, ni el pescado, y en San Juan y en La Rioja no pueden vender el aceite de oliva. Uno recorre provincia por provincia y hay problemas en todos lados.
Ha caído la industria automotriz este año, ha caído la construcción. Hay miles de obreros de la construcción desocupados. Ustedes lo conocen bien, porque casi el 40% del trabajo es en negro. Ahora es muy difícil conseguir changas ¿o me equivoco? Todo indica que va a ser difícil conseguir changas este año.
Por lo tanto, lo único que quiero decir, para ser breve, es que más que nunca, ese camino que ustedes han transitado, que ustedes han enseñado a todo el pueblo argentino, más que nunca tenemos que seguir ese camino. Es el camino de la calle, el camino del piquete, el camino de la organización. Sin eso no va a haber planes, ni cooperativas, ni posibilidad de reducir la hambruna que se viene.
Acá se viene un período difícil, no un periodo fácil. Viene un tremendo ajuste. Ya aumentan las tarifas de transporte, los peajes, los impuestos. Todo está aumentando.
Los aceiteros han pedido un aumento del 30%, y eso está al filo de la inflación prevista. Por lo tanto vamos a un período muy difícil.
Aparte vamos a un año electoral, por eso necesitamos el PTP. Porque las clases dominantes van a tratar de dirimir la lucha por quién controla el poder a través de las elecciones. Nosotros tenemos que tratar de organizar una fuerza que pueda participar en esas elecciones. Para eso necesitamos el PTP, porque si no somos los parientes pobres. Esos que cuando hay una fiesta grande de la familia los llaman para las tareas, pero después comen en la cocina, y los invitados en el comedor. No, no, no. Nosotros queremos comer en el comedor también. Para eso necesitamos el PTP, para ser tratados en un nivel de igualdad con todas las otras fuerzas.
Sin abandonar la lucha en la calle. Porque estamos claros que no va a ser el Parlamento, no van a ser las elecciones lo que nos va a dar la liberación. La liberación la vamos a conseguir a través de una lucha larga, a través de una unidad como la que estamos forjando con estas multisectoriales, hegemonizadas por la clase obrera, que puedan conquistar el poder. Que no va a ser por el camino electoral. Ojalá el camino electoral nos abriese una ventanita, pero va a ser muy difícil. Hay que estar preparados para conseguir que la clase obrera sea el centro de una amplia reunificación de fuerzas que pueda conquistar un gobierno popular, patriótico, democrático y antiimperialista, que abra el camino a la revolución agraria y antiimperialista, y al socialismo por el que luchamos, que es la única forma de liberar a los trabajadores.
El camino es el camino de la revolución, como dijo Alderete. Ese es el único camino. Ese es nuestro camino, desde que nacimos. Y en ese camino seguiremos. Y estamos seguros que vamos a triunfar. Porque este mundo que estamos viendo está podrido. Esta situación de hambre, de miseria, ya no es en Argentina, ya es en España revolviendo los tachos de basura buscando una sobra para comer. Este mundo hay que barrerlo, y eso sólo se barre con la revolución.
Por eso compañeros, en el 45º aniversario del Partido Comunista Revolucionario, y volviendo a felicitarlos a ustedes por todo lo que han hecho en estos años, por cómo han servido al pueblo, siguiendo el camino que también marca nuestro Partido, yo digo ¡Viva el Partido Comunista Revolucionario! ¡Viva el 45 aniversario del Partido Comunista Revolucionario!

Tras los estruendosos aplausos y los emocionados abrazos de tantos luchadores de ayer, de hoy y de siempre, se cerró el brindis cantando el himno de los trabajadores, La Internacional, y brindando todos los presentes con sidra y pan dulce.