Ernesto fue miembro del Comité Zonal del PCR de Tucumán, integrante del Partido desde su fundación, un verdadero ejemplo de comunista revolucionario, que dedicó su vida hasta el final a la causa revolucionaria por la construcción de un mundo más justo.
También destacamos su dimensión humana: el hermano, el compañero, el abuelo, el maestro. Un hombre firme en los momentos más duros -dictadura, persecución, exilios, pérdidas- pero siempre sostenido por la convicción de que la lucha tenía sentido colectivo. Ernesto educó con el ejemplo, sin alardes, enseñando que la militancia es entrega, estudio, ternura y responsabilidad hacia los demás. Su vida fue la prueba de que las ideas no envejecen cuando se practican con honestidad y amor por el pueblo.
Hablaron para despedirlo familiares, y compañeros del PCR y la JCR. Estuvieron presentes dirigentes, amigos, compañeros, y mandaron sus saludos Comités Zonales y la Comisión Nacional de Prensa y Propaganda del Partido.
Discursos de familiares y compañeros
Para recordar a Ernesto hicieron uso de la palabra distintos compañeros. Algunos fragmentos de sus discursos:
Habló primero Santiago de la JCR, quien expresó que “Ernesto Suárez fue un comunista revolucionario que sostuvo su militancia como una práctica cotidiana, constante y generosa, expresada en la formación política, la alegría compartida y la preocupación permanente por cada camarada. Su vida demostró que la militancia no es una cuestión de edad sino de convicción, y que el mejor homenaje es continuar la lucha levantando las banderas por las que peleó hasta el final. Camarada Ernesto Suárez, Hasta la Victoria Siempre!”
Luego Amelita Martínez, compañera del Partido dijo que “Ernesto fue un revolucionario, un verdadero comunista cuya militancia se expresó, de manera constante y ejemplar, en la difusión de la línea del Partido, asumiendo con enorme responsabilidad la tarea de retirar, distribuir y promover la lectura y discusión del periódico hoy. Su compromiso cotidiano, sostenido incluso en las marchas y hasta donde le dieron las fuerzas, deja como legado la responsabilidad colectiva de continuar esa tarea con la misma seriedad y entrega con que él la llevó adelante. Te vamos a extrañar mucho, Pelado. Hasta la victoria.”
Por la CCC, Antonio Suárez, hermano del Ernesto y miembro del Comité de Zona, dijo: “Recuerdo el largo camino de militancia que recorrí junto a mi hermano Ernesto, desde la juventud y los primeros pasos en la universidad hasta los años más duros de la dictadura y las etapas posteriores. En todo ese recorrido fue para mí un ejemplo permanente, que me formó políticamente y me enseñó el comunismo a partir del compromiso, la coherencia y la entrega a la lucha colectiva.
“Desde una relación profundamente fraterna y política, hoy siento su ausencia, pero tengo la certeza de que el mejor homenaje que puedo hacerle es seguir adelante, sin claudicar, sosteniendo el mismo compromiso y la misma convicción con la que él vivió y luchó toda su vida. Camarada, amigo, hermano, hasta la victoria siempre!.”
Marcos Masmud, nieto y camarada expresó que: “Nos toca despedir a mi abuelo: un camarada, un amigo y, sobre todo, un gran comunista revolucionario que nunca dudó ni bajó los brazos. Fue un ejemplo de valentía en las luchas, en los momentos más duros de la dictadura y en la militancia cotidiana, siempre defendiendo al Partido y acompañando a su pueblo, incluso cuando le costaba un gran esfuerzo, con el bastón y el hoy en la mano. De él aprendí a militar, a estudiar, a discutir ideas y a comprometerme con la realidad de nuestro pueblo. Me formó a mí y a toda una generación de jóvenes, con cariño y respeto, enseñándonos que la única salida es la lucha colectiva por una revolución.
“Aunque su ausencia duele, seguimos adelante sabiendo que se fue tranquilo porque dio todo y porque somos muchos los que vamos a continuar el camino que él marcó. Abu, nosotros también nos quedamos tranquilos porque tu nietos sabemos bien quién fue nuestro abuelo. Y cuando estemos perdidos, sin saber a dónde tirar, sabremos a dónde mirar para encontrar un camino para andar. Con esto solo me queda decirte camarada, amigo, papá, maestro y mi abuelo, hasta la victoria siempre. Ahora y siempre!”
También su nieta, Anita Masmud, recordó a su abuelo diciendo que quería recordarlo desde la alegría y relató varias anécdotas que mostraron otras facetas tiernas de Ernesto.
Walter Díaz, miembro del Comité de Zona del PCR dijo: “Me toca despedir a Ernesto, el Pelado, un camarada con quien compartí años de discusiones, tareas y militancia desde los años 80. Con el tiempo fui conociendo su enorme experiencia, su sapiencia y su recorrido, especialmente en la tarea de prensa del Partido, a la que se entregó con compromiso total, viajando, estudiando y compartiendo con cada compañero todo lo vivido y aprendido.
“Siempre estuvo preocupado por transmitir esas luchas a las nuevas generaciones, presente en cada movilización con su bastón y el hoy en la mano. Aunque él soñaba con ver el triunfo en vida, queda claro que las semillas que sembró van a seguir dando frutos en todos los que luchan por terminar con la explotación del hombre por el hombre y construir la sociedad comunista por la que entregó su vida. Ernesto, en la memoria siempre, hasta la victoria siempre!”
Para cerrar hizo uso de la palabra Rosa Nassif, cuñada de Ernesto y miembro del Comité Central del PCR, quien dijo: “En este momento de dolor compartido quiero recordar a Ernesto no solo como el gran comunista que todos destacaron, sino también como un ser humano, un hermano, entrañable. Desde los primeros años del Partido fue alguien distinto, reservado, humilde, amante del tango y de Gardel, que expresaba su cariño en gestos simples pero profundos. Su relación con Angelita, su compañera de toda la vida, era de un sostén mutuo que transmitía seguridad y amor aun en los momentos más difíciles.
“Ernesto hizo de su vida un ejemplo, sin alardes: cumplió innumerables tareas para el Partido, trabajó, estudió, fue obrero, militante y formador, siempre con un enorme desprendimiento y sin hablar de sí mismo. Hoy, en la tristeza de su ausencia, me queda la certeza de que lo que verdaderamente permanece es lo que uno hace en la vida, principalmente lo que hace por los demás. Por eso Ernesto va a seguir viviendo en todos nosotros como ejemplo y como motor para seguir luchando por un mundo más justo, como decía el Che, esa frase que los jóvenes de la JCR la llevan grabada en sus remeras: sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo, es la cualidad más linda de un revolucionario.
“Pero acá hemos hablado todos de que Ernesto era un gran comunista, un ejemplo para mí de comunista. Pero, ¿qué quiere decir que somos comunistas? porque se pinta el comunismo como lo peor que existe en el mundo. No es así; el comunismo no es otra cosa que el convencimiento de que los seres humanos, los que con su trabajo han producido todo lo que existe sobre la tierra a partir de lo que da la propia tierra, los que a la vez luchamos para cuidar esta tierra para todos, impidiendo que un puñado la continúe destruyendo solo para aumentar su riqueza, tenemos que luchar para cambiar esta sociedad; para que lo que producimos entre todos y heredamos de lo que han producido durante siglos en condiciones muy injustas la mayoría de los seres humanos, para que podamos disfrutar en conjunto de todos esos bienes materiales y espirituales, para que, como dice Atahualpa, que nadie escupa sangre pa´que otro viva mejor.
“En definitiva, luchar por el comunismo es luchar por la felicidad del pueblo, para que todos podamos ser felices en una sociedad de iguales. Creemos firmemente en eso y cuando triunfemos, porque vamos a triunfar por más dura que sea la lucha, entonces, Ernesto estará presente al igual que todas y todos los camaradas queridos que hemos perdido y que no olvidaremos jamás. ¡Ernesto querido, hasta la victoria, siempre. Venceremos!”
Corresponsal

