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20 de marzo de 2024

Organizado por la Juventud Comunista Revolucionaria

Homenaje a Otto Vargas

El viernes 15, con el anfiteatro de ATE colmado, la Juventud Comunista Revolucionaria realizó un combativo homenaje a nuestro querido Otto Vargas, primer secretario general del PCR, a 5 años de su fallecimiento, con la consigna “Vale la pena luchar por la revolución y el comunismo”. Con una charla de Jacinto Roldán, actual secretario general partidario, recordamos a quien encabezó nuestro Partido desde desde la fundación, hasta su muerte el 14 de febrero de 2019.

Con banderas rojas identificando los zonales, pancartas con la figura de Otto, y mucho agite, las y los compañeros de la JCR de las distintas zonas de CABA y el Gran Buenos Aires desbordaron el salón cedido por los compañeros de ATE en la Ciudad de Buenos Aires. Junto a camaradas del Partido y amigos, recibieron con grandes aplausos al camarada Jacinto Roldán.

Luciano Álvarez, secretario general de la JCR, agradeció a los compañeros de ATE, y presentó al camarada Jacinto, quien desarrolló la charla que reproducimos a continuación. Los subtítulos son de hoy.

 

Otto Vargas encabezó la fundación del PCR 

Buenas tardes camaradas, compañeras, compañeros a los amigos de otras fuerzas política que están presente.

El 14 de febrero se cumplieron 5 años del fallecimiento de nuestro querido camarada Otto Vargas, secretario general del PCR desde su fundación. Desde el Comité Central del Partido impulsamos rendirle homenaje en todo el país.

Su hija Gabriela, cuando despedimos sus restos en la Chacarita en el 2019 dijo: “Nosotros siempre supimos que no era de la familia, que mi viejo pertenecía a su partido, por eso doy el saludo acá”.

Otto Vargas decía que: La lucha por ser un comunista cabal es una lucha constante que se libra hasta el final de nuestros días y Otto fue consecuente con este principio fundamental durante toda su vida. Y sostenía como dijo Carlos Marx en su época que “La felicidad es la lucha”. Defendiendo el camino que elegimos, porque el otro camino es adaptarse a las leyes de esta sociedad dividida social, política y culturalmente. Donde hay pobres y ricos, explotadores y explotados, oprimidos y opresores. Siempre se toma partido, y nosotros tenemos posición.

Hoy el sistema capitalista-imperialista domina el mundo. No hay ningún país con dictadura del proletariado.

Ante la pregunta de si vale la pena la lucha por la revolución y el comunismo, Otto dijo: Si nos preguntan si vale la pena luchar por el comunismo, les decimos –con la misma fuerza y convicción con la que comenzamos esta lucha hace muchos años– que sí, que no hay otro camino para lograr la liberación de los explotados y oprimidos por el capitalismo, que la lucha por la revolución y el comunismo. Lucha que será muy larga y dura, pero que triunfará.

Muy joven comenzó su militancia en la Federación Juvenil Comunista y años después cuando comprendió que aquella dirección del Partido Comunista había abandonado la lucha por la revolución, la lucha por el poder y libraron a su suerte al Che Guevara en Bolivia quedó claro que esa dirección no solo no era garantía, sino que había pasado a ser un obstáculo para la lucha revolucionaria. Otto Vargas junto a otros camaradas donde la mayoría era de la juventud encabezó la ruptura que se produjo en 1967, que dio origen a la fundación del Partido Comunista Revolucionario el 6 de enero de 1968.

En las condiciones actuales, sin ningún país bajo la dictadura del proletariado, ¿qué tenemos a favor? ¿De dónde partimos? Partimos de que nuestro Partido nació encabezando las luchas contra la dictadura de Onganía.

Eran tiempos, hace muchos años, donde toda la izquierda decía que no se podía luchar; hablaban de reflujo, inclusive el general Perón señaló que había que “desensillar hasta que aclare”. En medio de esta presión, Otto Vargas planteó que había un polvorín reseco de odio popular bajo los pies de la dictadura de Onganía. Y nos planteó que había que trabajar para que estallara. Imagínense, fue una gran discusión en el Partido y en otras fuerzas. Y nosotros jugamos para que estalle. ¿Y saben qué pasó? el polvorín estalló.

Un reguero de puebladas que comenzaron con el Correntinazo, el Rosariazo, el Rocazo y el glorioso Cordobazo nos dieron la razón. Y a partir de allí nosotros entendemos que ya nada fue igual en la Argentina.

Luego estuvo el Argentinazo del 2001, la rebelión agraria del 2008. Entendemos que el camino de las puebladas sigue vigente.

Estando a la cabeza de las luchas se fue transformando el PCR, con hitos históricos como el del SMATA cordobés, que hizo resurgir el clasismo en la Argentina.

Porque somos los que con Gody Álvarez y René Salamanca a la cabeza, recuperamos las banderas del clasismo en el Smata Córdoba.

Y en defensa del clasismo tenemos el ejemplo de René Salamanca, que como secretario del gremio cobraba lo mismo que un obrero en la línea, y los miembros de la directiva del sindicato rotaban con un retorno periódico a la producción. Esa línea y el papel jugado por su cuerpo de delegados permitían conocer las distintas opiniones de las masas, saber cuál era su estado de ánimo para la lucha. El conocimiento de lo que se habla y se discute en la sección y en la fábrica. Esta es nuestra guía.

 

Tomamos el marxismo-leninismo-maoísmo como la base teórica del PCR

En medio de esas luchas tuvimos la necesidad de buscar nuevas respuestas, para abordar los nuevos desafíos y así llegamos al maoísmo.

En 1972 una delegación de nuestro partido encabezada por Otto Vargas viajó a China donde nuestro PCR fue reconocido por Mao Tsetung y Chou Enlai como un Partido hermano del Partido de China. Eso fue un cambio grande.

Así nosotros, a partir del tercer congreso de nuestro Partido, abrazamos el maoísmo y tomamos el marxismo-leninismo-maoísmo como la base teórica del PCR. Y así fuimos ajustando la línea y el programa. Aprendimos a dar batalla a todas las ideas incorrectas, en la lucha por unir el Partido y no para dividirlo.

Y Otto estuvo a la cabeza de todas estas batallas, en su rol de secretario y en sus trabajos de investigación marxista que le dieron sustento teórico a la práctica de nuestro Partido.

En 1979 Otto encabezó una delegación del Partido a China. Y a la vuelta de ese viaje planteó que en China se había restaurado el capitalismo. En nuestro Comité Central hubo conmoción. Porque el único faro de país socialista que quedaba se había apagado.

Porque si seguimos hablando de revolución y de comunismo es porque entendemos que las revoluciones triunfantes dejaron grandes enseñanzas, y de eso no se habla. Porque de lo que no se habla, por ejemplo, que, en el país más poblado de la tierra en ese entonces, con la revolución de nueva democracia con Mao Tsetung a la cabeza en China, se conquistó y se pasó a resolver la comida y el vestido para 500 millones de personas. Así como combatir el analfabetismo que llegaba al 90% de la población. Y se resolvió la salud en un país que tenía solo 12 mil médicos y 71 mil camas de hospital.

Después de las derrotas que hemos sufrido en el mundo, creció la campaña anticomunista y la descalificación de lo que significó el triunfo de las revoluciones. Hoy en el mundo no hay ningún país socialista. ¿Y entonces, preguntémonos por qué el presidente Milei sigue hablando de los comunistas? Milei dice que lo peor que puede pasar es que los comunistas avancen y que es una enfermedad del alma ¿Y cómo se entiende?

 

Vivimos tiempos tormentosos

Nuestra opinión sobre la actualidad de la situación política internacional, nacional y en la valoración del momento político, entiendo que está en los informes de nuestro Comité Central de noviembre, enero y marzo. Informes que se han discutido mucho y pasaron a discutirse en una parte del Partido.

Veamos los últimos acontecimientos: Milei echó al secretario de Trabajo, la vicepresidenta Villarruel dio de baja el aumento que había dado a los senadores y lo mismo hizo Martín Menem en diputados. Patricia Bullrich fue custodiada por fuerzas de seguridad a Rosario para combatir el “narcoterrorismo”. Y ayer en el Congreso los senadores votaron en contra del DNU de Milei.

La crisis política sacude al Gobierno, no es que va a venir, ya está en curso esa crisis política. Pero Milei y Villarruel salen a desmentir preocupados por su imagen. Por eso sí se preocupan.

Mientras tanto compañeras y compañeros, crece el hambre, crecen los despidos, crece el consumo de la droga en los barrios. Ahora hay miles de evacuados en varias provincias y ciudades por las inundaciones. Y eso al gobierno le importa.

Desde el gobierno de Milei siguen reafirmando lo que vienen haciendo. Ahora descargaron una feroz represión en la provincia del Chaco el lunes 12 de marzo, y reprimieron a los trabajadores de la cultura frente al cine Gaumont en la Capital Federal.

Y nosotros llamamos a la unidad para la lucha, con un objetivo. Torcerle el brazo a la política de Milei. Porque esa una necesidad de las grandes masas y es un gran desafío.

Vivimos tiempos tormentosos. No sabemos cómo van a seguir los acontecimientos, lo que sí entendemos es que tenemos que avanzar y dar pasos en preparar a las masas y prepararnos para los tiempos que se vienen. Tenemos responsabilidades y deberes históricos. Por lo que peleamos y por el norte que nos dimos.

En la situación actual, cuantos son las y los jóvenes que no tienen para comer, que no pueden acceder al estudio. A esos jóvenes les proponen la droga, el alcoholismo, aturdirse para no sufrir, ni enfrentar la situación. Que sean transgresores y no se rebelen contra los que nos explotan y nos oprimen.

Como dijo Mao Tsetung, ¿Cómo juzgar si un joven es revolucionario? ¿Cómo discernirlo? Sólo hay un criterio, ver si está dispuesto a integrarse, y se integra en la práctica, con las grandes masas obreras y campesinas. Es revolucionario si lo quiere hacer y lo hace. Si se integra hoy con las masas obreras y campesinas, es hoy revolucionario; si mañana deja de hacerlo o pasa a oprimir a la gente sencilla, se transformará en un no revolucionario o en contrarrevolucionario.

Y en la JCR hay muchas y muchos jóvenes comunistas revolucionarios, eso para nosotros es un orgullo, porque a partir de eso vamos por más.

 

Somos el Partido de Otto Vargas

El comunismo y el maoísmo existen en la Argentina porque existe el PCR, y acá estamos.

Otto Vargas defendió la doctrina marxista, frente a los que la traicionaron y nunca dejó de tener como punto de referencia a los más explotados y oprimidos. Esta es otra de las grandes enseñanzas que nos dejó. Por eso decimos que somos el Partido de Otto Vargas.

La revolución la hacen las masas, pero sin partido de vanguardia no puede triunfar. Y nosotros peleamos para que el PCR y su JCR sean vanguardia reconocida de la clase obrera y el pueblo. Por eso entendemos que renunciar a la construcción del Partido y de la JCR es abandonar la lucha por la revolución.

Por eso es muy grande la responsabilidad que tenemos hoy los comunistas revolucionarios, los viejos, los no tan viejos y sobre todo los jóvenes ante el legado que nos deja Otto: garantizar la continuidad histórica de una línea de hegemonía proletaria para la revolución en la Argentina.

Y el mejor homenaje que le podemos hacer a Otto es que el PCR, su Partido, sigue peleando por estar a la cabeza  de las luchas. Porque el PCR no se paralizó, y hoy seguimos a la cabeza de las luchas contra la política de  Milei. Tenemos que seguir creciendo y acumular fuerzas para lo que se viene.

Porque nosotros peleamos por una revolución que acabe con este Estado oligárquico imperialista y así poder resolver el pan, el techo, la tierra, la salud y la educación de todos los que habitan nuestro suelo, acumulando fuerzas para un camino que termine con la dependencia y acabe con el latifundio. Porque el latifundio oligárquico y la dependencia son dos montañas a derribar y todavía no hemos podido.

En un país como el nuestro con tantas riquezas, peleamos por otra política y otro gobierno y por construir un nuevo Estado en el que los trabajadores, los campesinos y el pueblo sean los que decidan qué se produce, cómo se produce y cómo se distribuye lo que se produce.

Nosotros, los comunistas revolucionarios, como hace 56 años, tenemos como objetivo que la clase obrera y el pueblo tome en sus manos la lucha por la revolución y podamos imponer un nuevo Estado que resuelva el pan, el techo, el trabajo, la salud y la educación para todos los que habitan nuestro suelo. Ahí sí, nuestro querido pueblo vivirá mejor.

¡Viva la lucha histórica de la clase obrera, los campesinos y el pueblo en el mundo, en América Latina y en nuestro país!

¡Viva el Partido Comunista Revolucionario, viva la Juventud Comunista Revolucionaria!

¡Viva Otto Vargas!

Tras los aplausos y las consignas que coronaron la exposición del camarada Roldán, cerramos el acto cantando, puño en alto, el himno de las y los trabajadores de todo el mundo, La Internacional.

 

 

Hoy N° 2003 20/03/2024