Noticias

11 de febrero de 2026

Buscó servir a la clase obrera y al Partido en lo que le fuera posible

Humberto Marioni ¡Hasta la victoria siempre!

Hace unas semanas, falleció el querido camarada Humberto Marioni. Si se quiere dimensionar la personalidad de Humberto, se debe leer el capítulo 9 del libro de Pilar Sánchez, “El Gordo Antonio. Vida, pasión y asesinato del dirigente comunista revolucionario César Gody Álvarez”. En esas páginas, Humberto describe la apasionada personalidad revolucionaria de Gody y su vínculo orgánico y político con él.

A través de sus recuerdos sobre Antonio, Humberto nos aproximó muchas veces a la esencia de la personalidad comunista de Gody. Pocas veces se tiene la oportunidad de conocer por el relato vivo y sincero de un protagonista un proceso histórico de la trascendencia del PCR en Córdoba, rescatando las banderas del comunismo con Otto Vargas, Gody Álvarez, Salamanca, Jorge Rocha y muchos otros camaradas, con el histórico triunfo del SMATA y la lucha antigolpista que tuvo en el PCR de Córdoba un bastión fundamental. Humberto fue uno de los abogados que trabajó junto a Gody y Salamanca hasta el golpe del 24 de marzo de 1976. Por la brutal represión del asesino Benjamín Menéndez, dejó Córdoba y recaló en distintos destinos.

Con la retirada de la dictadura y el regreso al sistema constitucional en 1983, volvió a su pago y, a fines de la década de 1980, pasó a colaborar en diferentes tareas para el Partido.

 

Un lector infatigable. Un investigador sin prejuicios

Humberto era un gran lector con una enorme capacidad de lectura. Y una memoria prodigiosa. Era difícil hablar de un tema que él no conociera en profundidad. Fue también un investigador comprometido. En su militancia de los últimos 30 años, investigó temas fundamentales para la integración de la línea general del PCR en áreas claves para el desarrollo de una línea política revolucionaria para nuestro país.

Fue Humberto quien reveló la participación de oficiales del ejército argentino en la guerra civil española en favor de las fuerzas republicanas y antifascistas. Esta participación había sido celosamente ocultada. También sintetizó el protagonismo de la corriente democrática y revolucionaria de origen yrigoyenista que encabezó un levantamiento militar en la década del ‘30 contra la dictadura de Uriburu y Justo, conocida como la Insurgencia Democrática de los oficiales Pomar y Cattáneo.

Entre sus obligaciones partidarias estuvo el seguimiento de los análisis políticos de las burguesías de Francia e Italia, a través de la prensa de esos países y de sus principales editorialistas. Era un gran conocedor de los análisis políticos italianos, en particular de los producidos en Roma y muy especialmente de la prensa vaticana. Humberto ayudó siempre a comprender la política vaticana y las diferentes corrientes políticas y teológicas de la Iglesia Católica, análisis que iluminó muchas veces los sucesos que se producían en la iglesia en nuestro país. Para una nación en la que la revolución no es posible sin el concurso de las masas peronistas y las masas influenciadas por la Iglesia Católica, este conocimiento fue fundamental para enriquecer la integración de la línea del PCR a las tareas a las que estaba abocado.

 

Conocedor del campo

Humberto, por su condición de abogado estuvo ligado a diferentes sectores del campo a los que asesoró sobre diversas cuestiones. Estudió muy en detalle las clases sociales en el campo de su provincia, Córdoba. Tomó como guía la investigación de Otto Vargas sobre la existencia de campesinos pobres y medios en la pampa húmeda, sintetizada en la obra “Los ignorados”. El estudio minucioso de esta investigación es inevitable para el avance del PCR en el campo. Así lo comprendió Humberto y así lo hizo.

Conoció en profundidad la situación de los campesinos pobres, y también de los medios. Tenía una especial preocupación por la cuestión de los campesinos medios. Porque, como señala Otto Vargas en su trabajo, “son los principales aliados a ganar para la revolución agraria y antiimperialista”. Humberto también estudió la relación con los campesinos ricos, que desde el punto de vista de la revolución agraria y antiimperialista es una clase a neutralizar. Trabajó en varias oportunidades con una variación de los ricos que son los contratistas, así como con los cooperativistas de muchos pueblos cordobeses. No fue excluyente el conocimiento y estudio de los grandes terratenientes en Córdoba, cuyo peso político, económico e ideológico, explican muchos de los avatares políticos de esa provincia mediterránea.

 

El Partido

Humberto tuvo una característica personal que hacía fácil trabajar con él: no buscaba la figuración personal. Siempre practicó un perfil bajo. Pocos en el Partido lo conocen.

Buscaba servir a la clase obrera y al Partido en lo que le fuera posible. No era “ortodoxo” en su militancia. Algo remolón para las reuniones, pero nunca actuaba por fuera de su organismo.

Su visión del partido la aprendió junto a Gody. Como bien reseña Ricardo Fierro en la misma obra de Pilar Sánchez, cuando dice que Gody era “muy orgánico, en el sentido de hacer funcionar los organismos y discutir política”. Por lo tanto, dice Fierro, “de lo primero que se ocupó fue de hacer funcionar la dirección y las células”. Y agrega: “El “Gordo” tenía dos cosas: una, avidez política, es decir, naturalmente la política fluía en la conversación con él”; la otra: “un enorme talento organizativo”. Humberto siempre recordaba estas cualidades de las que habla Ricardo Fierro. La organización del Partido y la vida colectiva fueron, sin estridencias, dos de sus últimas preocupaciones.

 

No habrá un adiós

Apropiándonos de lo escrito por Juan Gelman en la “Carta a su madre”, con Humberto no habrá silencio que nos aparte de él. Está y estará con nosotros. Volveremos a la lectura de sus notas y a los apuntes que tomamos de sus largas intervenciones sobre todos los temas, porque él creía firmemente que nada de lo humano nos puede ser indiferente. Querido Humberto: ¡gracias! ¡Hasta la victoria siempre!

 

Escribe Enrique Moreno

hoy N° 2096 11/02/2026