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30 de julio de 2014

El sábado 26 se realizó la cuarta charla organizada por el Instituto Marxista Leninista de la Argentina, a cargo de su director Carlos Echagüe, quien fue presentado por Mario Garelik. La charla, esta vez fue dedicada al tema sobre la continuación de la revolución en las condiciones del socialismo.

La continuación de la revolución bajo el socialismo

Ciclo de charlas del IMLM de la Argentina

En la apertura, Echagüe repudió los crímenes de guerra que está cometiendo el Estado de Israel contra el pueblo palestino.
 

En la apertura, Echagüe repudió los crímenes de guerra que está cometiendo el Estado de Israel contra el pueblo palestino.
 
En su introducción, señaló que los imperialismos y todas las fuerzas reaccionarias han intentado sepultar en el olvido, con la mentira, lo que fueron las grandes revoluciones que transformaron el siglo 20 en un gran siglo revolucionario. “Nosotros abordamos este tema con el objetivo de aprender de las revoluciones que triunfaron y de las restauraciones que se produjeron. Hay que admitir que los enemigos de clase han logrado meter su balance histórico. Nosotros tenemos que aprender de los aciertos, de los métodos de análisis, de la capacidad organizativa, de la preparación insurreccional.
“Nosotros entendemos que no fracasó la revolución, ni la teoría marxista leninista, no fracasó el movimiento comunista sino que sufrimos una dura derrota en una lucha que es prolongada.
Las grandes revoluciones de este siglo 20 llegaron a abarcar a la tercera parte de la humanidad y no está de más recordar que cuando triunfó la revolución de Octubre en 1917, las clases reaccionarias se rieron, y no daban más que un par de semanas o un mes de plazo para derribar al poder soviético. Por ejemplo, Churchil, en la Cámara de los Comunes en Inglaterra, anunció la fecha en que iba a caer ese grupo de locos al frente de millones de analfabetos, ignorantes… No daban más que una semana de lucha y fueron derrotados. Intervinieron 14 países capitalistas (entre ellos los principales países imperialistas) entre 1918 y 1921 por derribar al poder soviético y fracasaron.
Rusia quedó destruida tras seis años de guerra imperialista y tres años de guerra civil.
 
 
¿Qué es el socialismo?
El socialismo, antes que todo, es la dictadura del proletariado. Marx escribió “Entre la sociedad capitalista y la sociedad comunista media un período de transformación revolucionaria de la primera en la segunda. A este periodo corresponde también un período político de transición cuyo estado no puede ser otro que la dictadura revolucionaria del proletariado”.
Nosotros sabemos que todo estado es una dictadura de una clase económicamente dominante. La dictadura del proletariado por primera vez en la historia no cambia una clase explotadora por otra sino que derrota a la clase explotadora y expresa los intereses y necesidades de la clase explotada hasta ese momento. Lo mismo pasa con la coacción, que es inherente a todo estado y que se aplica como una de las condiciones del estado; por primera vez no la ejerce una pequeña minoría para oprimir a la mayoría, sino la gran mayoría tiene la democracia grande y son las viejas minorías explotadoras a las que se le aplica la coacción si es que intenta subvertir el orden revolucionario y restaurar su dominación.
La dictadura del proletariado es la democracia grande para las masas trabajadoras, populares. Es la democracia para aquellos que crean la riqueza y son la inmensa mayoría del pueblo trabajador. La democracia grande se practicó du- rante un período.
En la URSS en la década de 1920, hubo un debate estratégico fundamental. Esta lucha se hizo en condiciones donde hubo participación activa de millones de trabajadores y sectores populares. Los personajes más conocidos son Trotsky, Bujarín y Stalin. En esa lucha se discutía si podía construirse el socialismo en la Unión Soviética o había que buscar cómo permanecer. En realidad se planteaba la situación de que para Trotsky no había posibilidad de construir el socialismo en la Unión Soviética si no triunfaba el proletariado industrial, el proletariado de la Europa occidental y particularmente el de Alemania. Si no triunfaba ese proletariado y si no recibía el proletariado ruso un apoyo estatal directo de ese proletariado industrial victorioso, no podía mantenerse en el poder. Bujarín, por otro lado, planteaba que iban a evolucionar pacíficamente, que los campesinos ricos llamados kulags (en ruso) iban a integrarse con la economía de mercado, se los podía ir trayendo y finalmente se integrarían. Era una visión de que la lucha de clases se iría extinguiendo.
La posición de Stalin es más conocida porque es la que triunfó, era la continuación de lo que esbozó Lenin en los primeros seis años.
Hay que detenerse un momento a reflexionar lo que se le atribuye a Stalin porque la versión fraudulenta de la historia indica que Stalin armó un aparato monstruoso y que es el que se impuso sin discusión democrática. Esta visión silencia el peso que tenia Trotsky en el Partido Bolchevique, el peso de Bujarín, ambos del buró político –Bujarin manejaba prácticamente toda la sección de propaganda; Trotsky, era dirección de las fuerzas armadas, tenía el apoyo de casi la mitad del CC. Cuando decimos democrática, es democrática de clase porque ellos concurrieron a las grandes usinas industriales de la entonces Unión soviética, llevaron los debates a los obreros y éstos los rechazaron.
El debate era hacia dónde iba la Unión Soviética. Si se iba a transformar en un gran país socialista o iba a estar esperando qué pasaba con las luchas y revoluciones en otros países.
 
 
La democracia grande
Otro terreno en el que se demostró la democracia grande en esos años y que dejó muchas enseñanzas fue la discusión del Plan Quinquenal. Las burguesías no podían entender lo que practicó la clase obrera en su poder revolucionario. Decenas de miles de trabajadores integraron la inspección obrera y campesina: fuera de horario de trabajo salían a inspeccionar cómo se aplicaban las leyes de asistencia social, salud, etc. cómo se llevaba a la práctica lo que eran contenidos de carácter socialista.
Decenas de miles de mujeres y hombres trabajadores fueron promovidos a tareas de dirección económica, política, cultural.
En este clima, Stalin en 1928, planteó que Rusia tenía 100 años de atraso y que en diez años tenían que superarlo, si es que querían tener la independencia, si es que quería enfrentar una probable agresión imperialista. Eso se logró.
En 1940, la posición de la URSS, en el área industrial estaba casi a la par de las potencias económicas de occidente.
Estaba la colectivización. Millones de trabajadores rurales y de campesinos pobres pasaron a la ciudad y el sistema koljosiano (cooperativas de producción) permitió transformar la mísera producción individual con arados de madera en modernas explotaciones agrarias mecanizadas. La industrialización no hubiera podido desarrollarse si la producción agraria no hubiese crecido. Porque una buena parte de la mano de obra rural que pasó a las ciudades expresa una de las condiciones para que se desarrollara la industrialización, y los que quedaron en el campo necesitaban producir para subsistir ellos y para que los millones que están en las ciudades puedan comer.
En esos años la Unión Soviética terminó con la crisis y con el flagelo de la desocupación. Logros fundamentales de ese nuevo poder soviético y de la democracia grande. Esta colectivización agraria tiene relación directa con que se haya liquidado el analfabetismo; las medidas de salud pública, por ejemplo: maternidades y con camas en los hospitales para las parturientas. Se poblaron las universidades, las escuelas secundarias con cientos de miles de hijos de obreros y de campesinos. 
 
 
El ejército de Stalin derrotó al nazismo
La prueba de fuego fue la guerra antifascista. En estos tiempos se identifica a Stalin con Hitler. Esto tiene su origen en los años treinta. El informe secreto de Jruchiov al 20° Congreso dice que la Unión Soviética ganó la guerra pese a Stalin. Lo cual es una ridiculez porque es inconcebible que se haya podido ganar la segunda guerra mundial con un ejército sin cabeza, y semejante guerra como fue la segunda guerra mundial. (…) la guerra la ganó la URSS y fracasó el cálculo otra vez de los occidentales. 
La reconstrucción fue muy rápida y se basó en la movilización revolucionaria de las masas, como había ocurrido en el primer Plan Quinquenal. En 1950 la producción industrial era un 73% superior a la de 1940.
En este camino se advertía el accionar de elementos seguidores del camino capitalista, que eran remanentes de la burguesía y terratenientes de la época zarista, la cual fue advertida en el 17 congreso del PCUS en enero de 1934. Hubo medidas que facilitaron ese accionar: en 1935 se disolvieron las milicias. En 1936: se cambia el modo de elección: el voto a los soviets que eran por unidad de producción, pasó a ser territorial, lo cual tornó formal la elección de candidatos y la revocación de mandatos. Porque cuando es por unidad de producción se conoce y se tiene que rendir cuentas todos los días. En cambio si son por lugar, y se ven una vez cada cinco años es un problema. Las castas militares eran otro problema: desde 1945 no se promovió a general a ningún militar hasta la muerte de Stalin en 1953. La zona agrícola principal de la Unión Soviética estuvo ocupada por los nazis por dos años y pico. Se desarticularon los koljoses, había que volver a empezar, esto tuvo efectos sobre el conjunto, muy grandes porque el campesino tiene dos almas como dijo Lenin: es trabajador y es propietario, entonces era una situación complicada.
El chovinismo ruso tomó un vuelo muy grande que venía de antes, en el año 43 se disuelve la Internacional Comunista y La Internacional deja de ser el himno de la Unión Soviética y pusieron otro himno que no dice ni más ni menos que lo siguiente: “Unión invencible de repúblicas libres, Rusia la grande, por siempre forjó”.
 
 
El golpe y el ascenso del revisionismo
En el año 36, fundamentando reformas en la constitución, Stalin planteó que no había más clases explotadoras en la URSS, que había dos clases amigas entre sí, que son los obreros y los campesinos y que entonces no había factores internos, huelgas internas, capaces de derrocar el poder soviético. El derrocamiento sólo podía producirse desde afuera. Esto se aplicó de una manera tal que las contradicciones, las opiniones diferentes entre miembros del Partido eran tomadas como contradicción con el enemigo, porque no podía haber diferencia, y van a cometer errores garrafales y mucho derramamiento de sangre. Por un lado se promovía actividades de masas y políticas, y por el otro, la represión indiscriminada que infundía miedo.
En octubre del 52 se realiza el 19 congreso del Partido Bolchevique. Es patético leer el informe porque se ve que una parte bastante grande de los koljoses, por ejemplo, y los sovjoses (haciendas estatales) estaban en manos de grupos o personas privadas, una parte de los dirigentes ahogaban cualquier tipo de crítica, practicaban el despotismo contra el pueblo trabajador; el informe describe pero no saca conclusiones de clase, sino que pasa a ser un problema de moral en abstracto y por lo tanto no se pudo enfrentar el crecimiento de elementos de clase explotadora para abordar; y poder golpearlas y derrotarlas. 
Ese fue el último congreso en vida de Stalin. Stalin publicó un libro, antes del congreso que se llama Problemas económicos del socialismo en la URSS. Ahí plantea una cantidad de cosas correctas pero siempre con la misma carencia que le marca Mao. Las medidas positivas que plantea: inmediatamente reducir la jornada de trabajo a seis y después a cinco horas; duplicar el salario real. Mao dice que está bien pero cuestiona ¿y el problema político-ideológico? 
Se realiza el 20 Congreso en febrero de 1956 y, en junio de 1957, el golpe de Estado y el ascenso del revisionismo al poder. Mao encabeza la lucha contra el revisionismo impuesto y el cambio de color de la URSS: el revisionismo que se impone en el congreso y el golpe de Estado que consolida el poder.
Mao Tsetung desentraña que el ascenso del revisionismo al poder es el ascenso de la burguesía al poder y a principio de los años 60 formuló un interrogante fundamental: ¿de dónde y por qué surgen elementos seguidores del camino capitalista tipo Jruchiov, anidan en la dirección máxima y pueden llegar a usurparla? Para abordar este problema Mao se atuvo firmemente al materialismo histórico en oposición al idealismo.
 
 
El aporte de Mao Tsetung
Mao sostuvo que el revisionismo de Jruschiov no puede ser producto de una mera individualidad negativa. Por consiguiente hay que desentrañar sus causas, investigar sus causas y sintetizar la experiencia de los países socialistas. El estudio de las contradicciones en la base económica y la superestructura. El principal aporte de Mao es este tema: la teoría de la continuación de la revolución en las condiciones de la dictadura del proletariado. Formulada básicamente en 1962, sintetiza la experiencia soviética, de la Europa oriental y de China.”
A continuación, Carlos Echagüe leyó una serie de citas de Mao Tsetung que sintetizan su análisis sobre la continuación de la revolución en las condiciones de la dictadura del proletariado:
“Considera en síntesis que las contradicciones fundamentales en la sociedad socialista siguen siendo las existentes entre las relaciones de producción y las fuerzas productivas y entre la super-estructura y la base económica. La sociedad socialista cubra una etapa histórica bastante larga, durante la cual aún después de cumplida en lo fundamental la transformación socialista del sistema de propiedad sobre los medios de producción, siguen existiendo tanto las clases como las contradicciones de clase y la lucha de clases entre el camino socialista y el camino capitalista. Y la amenaza de la subversión y la agresión por parte del imperialismo. Es preciso comprender lo prolongado y lo complicado de esta lucha y elevar la vigilancia. Es necesario realizar la educación socialista. Es preciso comprender y tratar de manera correcta las contradicciones de clase y la lucha de clases, distinguir acertadamente las contradicciones entre nosotros y el enemigo de las contradicciones existentes en el seno del pueblo, tratándolas de manera esencialmente diferente.”
“La lucha de clases, la lucha por la producción y la experimentación científica son tres grandes movimientos revolucionarios de masas para construir un poderoso país socialista. Y para que los comunistas no caigan en el burocratismo, el revisionismo y el dogmatismo.”
“Es necesario fortalecer la dictadura del proletariado y continuar llevando adelante la revolución en todos los dominios de la superestructura para hacerlas concordar con la base económica. Es necesario continuar la revolución en las relaciones de producción para que correspondan a los requerimientos de desarrollo de las fuerzas productivas.”
“Para fortalecer la dictadura del proletariado, prevenir el revisionismo y su restauración, continuar y llevar hasta el fin la revolución socialista es preciso tener claro que el blanco es la burguesía y que esta está precisamente dentro del partido: son aquellos elementos con poder, seguidores del camino capitalista dentro del partido, elementos algunos que actúan en el escenario mientras otros lo hacen entre bambalinas. De otro modo, ocurrirá inevitablemente una restauración contrarrevolucionaria, el partido mar- xista-leninista se transformará en partido revisionista o partido fascista y un país socialista como China se convertirá en su contrario, degenerará y se reestablecerá el ca- pitalismo.” 
“El triunfo final de un país socialista depende, además, de una victoria de la revolución mundial y de la abolición del sistema de explotación del hombre por el hombre en todo el globo terrestre, o sea, la emancipación de toda la humanidad.”
Luego prosiguió Echagüe: “Esta teoría está impregnada de la teoría de la revolución ininterrumpida y por etapas. A Mao le preocupaba evitar que el sistema de propiedad y el conjunto de las relaciones de producción quedasen estancadas, generando intereses, naturalizándolos, pues ello torna mucho más difícil su transformación. Por eso se decía: no dejar que el hierro se enfríe.
Me parece que tenemos que mencionar el aporte del Che Guevara en la lucha contra el revisionismo soviético. Todos sabemos que estuvo cuarenta años cajoneado un trabajo del Che que es una crítica de la economía política, o sea del Manual de economía que se publicó a principio de los años sesenta. Hay un artículo en Política y Teoría de Rosa Nassif sobre este libro.
La primera experiencia histórica de aplicación de esta teoría en la práctica ha sido la Revolución Cultural. La revolución cultural proletaria, doce años de lucha por el poder político contra seguidores del camino capitalista y en esa lucha se impulsó la democracia grande, y las dos participaciones: de los trabajadores en la dirección y la participación de dirigentes en la producción. Hay un libro del camarada Otto Vargas, publicado en 2005, donde están datos de la revolución cultural como una serie de documentos. 
Para terminar, quiero decir que uno de los dazibaos de gran repercusión en la clase obrera china, es de los trabajadores portuarios que decía lo siguiente: “Somos los dueños del muelle, no los esclavos del tonelaje”.