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14 de agosto de 2013

Entrevistamos a  Esteban Lucero, secretario del PCR de Mar del Plata, sobre la situación económica en esta zona atlántica.

La crisis de la pesca

Mar del Plata

El compañero Lucero comienza afirmando: “Como dijo el camarada Otto Vargas, se está sintiendo el hambre”, remarcando que aunque la situación no es como en el 2001 “se está agravando”, y afecta a los tres pilares de la economía marplatense: “la industria pesquera, la industria textil, y la de la construcción. Esta última ha quedado reducida al mínimo, por las medidas del gobierno por el manejo de los dólares. Prácticamente lo único que se mueve son los alquileres, que es un rubro importante por las vacaciones. Pero la construcción como tal ha quedado reducida a refacciones, y obras muy pequeñas. Todo indica, por lo que dicen los propios martilleros, que lo del Cedin es un fracaso. En la ciudad se han hecho operaciones en Cedin por 80 mil dólares, una cifra irrisoria.
 
Crisis creciente en la pesca
“La industria pesquera está en una crisis creciente. El 95% de la pesca, tanto la de Mar del Plata como la del resto del país, se exporta. Esto significa que el pueblo marplatense, y el pueblo argentino casi no comen pescado, porque los precios son los de exportación, valor dólar o valor euro. 
“¿Qué ha sucedido? Que los principales mercados se han parado, principalmente España y también Brasil. Sus economías se han enfriado, y la exportación se ha visto muy resentida. Al mismo tiempo, la industria ha tenido un aumento de los costos, porque la mayoría de las cosas se cotizan en dólares. 
“Esta crisis se viene arrastrando desde hace un tiempo. El año pasado hubo grandes luchas que paralizaron el puerto más de cuatro meses, en las que participaron trabajadores del SUPA, marineros pescadores del Simape, y también los trabajadores navales, que mostraron que la clase obrera no quiere pagar la crisis. Con esas luchas la clase obrera se plantó, reclamando ‘queremos condiciones de trabajo dignas, y salarios dignos’. ‘Ustedes, los monopolios que la levantaron en pala, tienen que bancar esta situación’.
“Todo esto en el marco de una gran reestructuración de la industria pesquera, donde los empresarios más chicos están sufriendo mucho, prácticamente van a la desaparición. Se ha producido una casi privatización del mar, con la llamada cuotificación. El Consejo Federal Pesquero armó un esquema por el que las empresas prácticamente se adueñan de la cuota que se les asigna, y hacen lo que quieren con ella. En otros países, esa cuota es intransferible. Es decir, que si esa empresa no puede cubrir la cuota de pescados que puede pescar por año, esa cuota vuelve al Estado, que la reasigna. En la Argentina esa cuota es transferible. Por lo tanto, en un marco de crisis, el grande compra la cuota al más chico. Se va a una progresiva monopolización cada vez más aguda de la pesca.
“Los empresarios, porque nunca quieren pagar ellos, han pedido una cantidad de beneficios: que se les saquen las retenciones -que son pequeñas pero existen- que se le dé gasoil a precio diferencial, diversas cosas; no se les ha otorgado casi nada. Por un lado porque el gobierno no tiene demasiado para dar, y por el otro porque este es un sector que ha chocado con las políticas kirchneristas.
“Nosotros entendemos que hay que recuperar el mar, recuperar la pesca. Porque este es un modelo extractivista y exportador, se basa en extraer, y no dejar nada, y en exportar todo y no dejar nada. El año pasado entraron, por la pesca, 1.300 millones de dólares, mucho más que por la carne y por otros rubros. Sin embargo ¿qué quedó de esto en Mar del Plata, el principal puerto pesquero del país? Casi nada. Por eso tenemos que ir a una reformulación total.
 
Reina el trabajo en negro
“Ni qué hablar de los derechos de los trabajadores que son permanentemente avasallados. Si a nivel nacional el trabajo en negro ronda el 38 o el 40%, en la industria pesquera de Mar del Plata anda entre el 50 y el 60%. Esto se armó en épocas de Menem, con las falsas cooperativas que no son más que las viejas cuadrillas de mensúes que llevaban a los yerbatales, que tan bien están descriptas en Las aguas bajan turbias. Esto es muy parecido. Se arman cuadrillas que llaman cooperativas, alquilan un lugar, muchas veces indigno, sin baños, con letrinas. Ahí se corta el pescado, con mínimas condiciones de salubridad. Sin ningún derecho para los trabajadores.
“Algunas cooperativas fueron absorbiendo a otras y hoy son grandes empresas, basadas en la falsedad que no tienen trabajadores en blanco.
“Para ver cómo es el trabajo en el pescado, hay que saber que todos los días tenés que escuchar la radio a las 8 de la noche, para saber si te llaman o no. Durante 45 minutos, o una hora, pasan el listado de las cooperativas, y te llaman. Dicen ‘mujeres presentarse a las tres de la mañana’. Y si tenés hijos, y sos mujer sola, las criaturas las cuidará la mayorcita que tiene 10 o 12 años. Así son bastante comunes las desgracias en las familias. Así es todos los días. Si no te llaman, no se trabaja.
“Entrás a trabajar a las 3 de la mañana, y no sabés a qué hora salís. Si no hay pescado, por ahí a las 8 de la mañana te vas. Si hay pescado, cuando se termina, lo que puede ser a las 6 o 7 de la tarde. Las condiciones son indignas. Hace muchos años que la clase obrera pelea por una ley de salubridad, 6 horas de trabajo, condiciones dignas. Las condiciones de trabajo se van agravando a medida que la crisis avanza.
 
Recuperar la renta pesquera
“Nosotros entendemos que hay que recuperar esa renta pesquera, para que pueda ser aplicada a mejores condiciones de trabajo de los obreros, y también para que pueda ser invertida y que se le agregue un valor a lo que se pesca, y privilegiar el mercado interno, y el mercado de los países latinoamericanos, más allegados a nuestro país.
“Sabemos del valor nutricional que se está perdiendo en nuestra niñez y nuestra juventud, por el poco consumo de pescado. Nosotros entendemos que hay que reformular totalmente la industria pesquera, defender los derechos de los trabajadores, y defender la soberanía. Porque en el tema de la pesca también está en juego la soberanía nacional.
“Acá hubo recientemente un intento de convenio pesquero con los chinos, que no pudo avanzar por la resistencia del pueblo marplatense, pero conociendo a los imperialismos, van a seguir insistiendo. El convenio consistía en que todos los barcos chinos, una flota muy grande que pesca en el límite de nuestras 200 millas, y a veces adentro, y en las aguas adyacentes a Malvinas, se puedan reaprovisionar y reparar en los puertos argentinos. 
“Otro tema muy importante son los congeladores o buques factorías. Inmensos barcos de dos cuadras de largo, en general de origen español, que no sólo depredan de una forma brutal, sino que industrializan prácticamente todo arriba del barco. Y eso que industrializan ni siquiera baja a los puertos porque es cambiado de barco en altamar. Frente a esto nosotros planteamos la consigna de “todo el pescado a tierra”, para jerarquizar los barcos fresqueros, que se llaman así porque salen con hielo, tienen una autonomía de 10, 12 días, y tienen que volver a puerto. 
“Entendemos que hay que defender la pesca. Hay que defender la soberanía, defender los derechos de los trabajadores. Esto está planteado en el programa del Podemos, de manera general. Tenemos que avanzar en un programa más afinado para Mar del Plata. 
“El otro pilar de la economía marplatense, la industria textil, se ha ido debilitando. Por lo tanto la situación de Mar del Plata está entrando en zona de cierta gravedad. Ha crecido la cantidad de gente en los comedores populares. Gente que viene con cierta timidez, cierta vergüenza, como diciendo “no quiero volver acá”, porque ¿quién quiere volver al 2001?
“Quería agregar que la combatividad de los trabajadores y el pueblo de Mar del Plata es muy grande. Se han cumplido las jornadas en las que confluimos con la CTA. Ha habido luchas muy grandes, de trabajadores no docentes, ATE, judiciales. Ahora hay una campaña de los empleados de comercio para que no se trabaje los domingos, para lo que se apoyen en algo que ha dicho el Papa Francisco. Esta es una bandera justa, la haya dicho o no el Papa. Y ya los empresarios salieron a plantear que eso no se puede implementar acá “esta es una ciudad veraniega”. Hay un espectro de luchas muy grande. Hace poco, muchas escuelas secundarias han estado tomadas por los alumnos, poniendo en evidencia las gravísimas falencias edilicias. Lo mismo se puede decir de los grandes hospitales regionales. La lucha estudiantil, que terminó como lucha pero no en cuanto a la justeza de los reclamos, demostró dos cosas. Por un lado la enorme vitalidad del movimiento estudiantil secundario, y la grave situación en la que están estudiando nuestros hijos, como parte de una política liquidacionista de la enseñanza pública. Cada año que pasa, la enseñanza pública va decreciendo a manos de la enseñanza privada, que tiene ya la mitad de la matrícula en nuestra ciudad. Algo parecido sucede con la salud. 
“Hemos organizado el Frente Podemos en una unidad importante, programática, con UP y el MST, y el apoyo de algunos núcleos marplatenses, que si bien no son parte orgánica del Podemos, están trabajando, y apoyándolo, como Jóvenes al Frente, sectores del Partido Socialista Auténtico, y de Proyecto Sur.”