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28 de octubre de 2015

En el 30 Encuentro Nacional de Mujeres, conversamos con Priscila Voigt, del Movimiento de Mujeres Olga Benario y del Partido Comunista Revolucionario 
del Brasil. 

“Las más castigadas son las pobres y negras”

Mujeres de Brasil en Mar del Plata

 

 
La joven compañera, en los momentos previos a la marcha del 30 Encuentro, nos decía que “Desde Brasil, es la primera vez que participamos de este 30 Encuentro Nacional de Mujeres de la Argentina. Es muy rico, muy importante, conseguimos intercambiar muchas experiencias, debates importantísimos alrededor de la mujer en nuestra sociedad patriarcal, capitalista, imperialista. Y es interesante la experiencia acumulada aquí en Argentina para nuestro país, para el movimiento de mujeres, un movimiento masivo de mujeres y cómo intervienen en los procesos sociales para la transformación de la realidad.
En nuestro país, a pesar de que tenemos una presidenta mujer, la realidad es que tenemos la misma situación que las mujeres en el resto de los países. Tenemos una alta tasa de violencia, 15 femicidios por día, esto significa que cada una hora y media una mujer es asesinada en nuestro país. Cada dos días, una mujer muere por aborto clandestino, muertes que tienen un claro carácter de clase, son las mujeres más pobres y negras, las más pobres porque no tienen cómo pagar por un aborto seguro. Las mujeres negras son cerca del 45%, una proporción mayor que entre los hombres, donde un 70% son blancos. Una desigualdad muy grande y las mujeres somos las primeras en sufrir la crisis capitalista por las medidas que el gobierno impone frente a la crisis. Porque gobierna para una burguesía nacional e internacional, continúa gobernando para los ricos, para los bancos que siguen lucrando mientras descargan la crisis sobre la clase trabajadora.
Tenemos más de un millón de desocupados en nuestro país y la mayoría son mujeres. La mayor parte del trabajo esclavo en nuestro país es realizado por mujeres, y por mujeres negras. La realidad de las mujeres se ha agravado, más en este período de crisis, con la carestía en los alimentos, necesidades básicas, etcétera. Sobre las espaldas de las mujeres cae el principal peso de la crisis económica que vive nuestro país. 
 
El movimiento de mujeres en Brasil
A partir del Encuentro en Venezuela en 2011, tomamos la decisión de construir el Movimiento de Mujeres Olga Benario, un movimiento combativo, clasista, que enfrenta la realidad de las mujeres, analiza y fundamenta el origen de esa doble opresión de las mujeres, para encontrar la raíz de nuestros problemas como la propiedad privada y la sociedad de clases. Arrancamos en 2012, hace cuatro años, haciendo crecer nuestro movimiento, que es pequeño, somos pocas frente a la dimensión de nuestra tarea en nuestro país. Por eso estamos viendo cómo recoger experiencias aquí en Argentina para fortalecer en un movimiento nacional de mujeres en nuestro país. Tenemos algunos avances como la aprobación de la ley por femicidio que no modifica radicalmente la vida de las mujeres frente al genocidio a las mujeres que ocurre justamente por ser mujeres. Que los hombres no sean propietarios de nuestros cuerpos, de nuestras vidas. Tenemos la nueva ley María Da Peña sobre violencia de género. Tenemos algunos avances pero no son suficientes, necesitamos más conquistas… La ley para empleadas domésticas es un avance también pero tenemos que avanzar en igualdad de salario por igual trabajo. Tenemos poquísimas leyes, necesitamos por ejemplo de jardines maternales, por eso muchas mujeres permanecen fuera del mercado de trabajo formal por no tener dónde dejar sus hijos, trabajan en servicio doméstico y sigue entonces la sumisión que nos impone el sistema capitalista: humilladas, sumisas, para que no nos levantemos contra el sistema. 
 
La situación de la juventud
“La juventud, y hablo también por las mujeres, las más pobres, tenemos poco acceso a las universidades. La Universidad es para una elite. Avanzamos en algunos programas de universalización de la educación pero en este momento de crisis, el presupuesto también está siendo recortado. Las mujeres trabajadoras son las primeras que quedan afuera, porque son las primeras afectadas también por esta crisis económica. La juventud estudiantil viene movilizada, ocupando rectorados, pero los congresos de juventud los manejan los revisionistas buscando encasillar a la juventud pobre y negra.
“Tenemos un genocidio de nuestra juventud. Esa ley tiene un carácter fascista, racista que quiere el encarcelamiento de nuestra juventud pobre, negra en nuestro país. Tenemos muchos retrocesos, la ley de tercerización afecta principalmente a las mujeres jóvenes, porque la mayoría tercerizada son mujeres jóvenes y así avanza la precarización laboral de nuestro país”.