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02 de octubre de 2010

Mientras el gobierno argentino autoriza vuelos charter de los británicos a Malvinas desde Río Gallegos, no permite el retorno de los nacidos en la Base Esperanza, en el sector Antártico Argentino.

Los Kirchner juegan para los ingleses

Hoy 1223 / Una política que cede la soberanía a los imperialistas

El gobierno argentino, por disposición de su Ministerio de Relaciones Exteriores, no permite a los nacidos en la Base Esperanza de la Antártida Argentina volver a aquel continente. Los jóvenes allí nacidos (jóvenes originarios de la Antártida) lo han solicitado, pero su pedido fue denegado por las autoridades responsables en la órbita del ministerio que dirige el Dr. Taiana. Esta negativa se da al tiempo que Gran Bretaña ya se ha presentado ante la Comisión de Límites de las Naciones Unidas reservándose el derecho de reclamar soberanía sobre las 350 millas de lo que el usurpador llama sector antártico británico (totalidad del sector antártico argentino y la mayor parte del chileno).
Esta noticia no puede sorprendernos. El gobierno de los Kirchner ha mantenido en el terreno de la diplomacia y la defensa nacional una línea de subordinación a los intereses de las potencias globalizadoras. La denegación de la autorización expresa la voluntad manifiesta de nuestros gobernantes de no permitir ningún gesto de verdadera soberanía de parte de la Argentina y de sus ciudadanos, tanto en Malvinas, San Pedro (Georgias del Sur), Sándwich del Sur, mares adyacentes, plataforma continental y sector Antártico Argentino. Salvo la práctica de "huir por Derecho", algo así como la expresión "mientras sea monje tocaré la campana", presentando notitas de queja ante el usurpador, nada que pueda significar un gesto soberano de parte de la Argentina ha sido generado en el marco de la política de Estado desmalvinizadora aplicada desde hace 26 años.

Los Kirchner mantienen la desmalvinización
Ejemplos de la política que desarrollan los Drs. Kirchner en la diplomacia y en la defensa nacional, abundan. La lista la encabeza el mantenimiento de los instrumentos de la rendición incondicional ante el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, los llamados Acuerdos de Madrid suscriptos el 17/19 de octubre de 1989 y febrero de 1990. Estos Acuerdos impuestos por Gran Bretaña se complementaron con otros, como el Tratado de Londres y los de 1995 y 1998, que le permitieron al usurpador consolidar su ocupación militar colonialista.
El envío de tropas a Haití, como a otros lugares del mundo, obligando a nuestros hombres de armas a actuar como policías mercenarios bajo las órdenes de las potencias imperialistas, es otro ejemplo de ese continuismo; inclúyanse en el listado el mantenimiento de la condición de socio extra OTAN, herencia de la política desarrollada entonces por el Dr. Menem y el Tte. Gral. Balza, actual embajador argentino en Colombia.
De propia cosecha, los Drs. Kirchner han impulsado ejercicios militares con potencias imperialistas a saber: Unitas, Panamax, Operaciones De Paz Sur, Gringo Gaucho, Salitre, Milenium, Intercambio Sur, etc.; la entrega de Cerro Dragón, reserva petrolera estratégicas hasta su agotamiento, a Pan American, empresa que en su mayoría pertenece a la British Petroleum, así como la entrega de toda nuestra minería a empresas inglesas como la Gold o asociaciones que embozan a Gran Bretaña, como el caso de La Alumbrera, Barrick, y otras.
La extranjerización de nuestras tierras ha alcanzando con los gobiernos de los Drs. Kirchner la suma de 17 millones de hectáreas, en manos de la Corona británica, de sus testaferros o de testaferros de otras potencias imperialistas.
Los nombres de Benetton, Tompkins, Lewis, y hasta el propio Bush, se encuentran entre los propietarios de nuestros territorios y sus riquezas.
Debe incluirse en esta lista, el silencio de nuestros gobernantes ante el despliegue de la IV Flota de los Estados Unidos en aguas del Atlántico Sur que mereció la enérgica condena del Brasil.
Hay que mencionar, además, la autorización a un testaferro inglés, Lewis, de construir y controlar un aeropuerto en Río Negro en el que pueden operar aviones de gran porte como los que utiliza la OTAN. El Reino Unido de Gran Bretaña es miembro de la OTAN, socio estratégico de Estados Unidos, mediante la ocupación militar colonialista de nuestros territorios mantiene una base militar, la de Mont Pleasant, que es parte del dispositivo militar estratégico de estas potencias junto a las bases de Estigarribia, Manta, etc.; la alianza con el gobierno de Colombia, etc., y el despliegue de la IV Flota. De ese modo el Reino Unido de Gran Bretaña y la OTAN, tienen asegurado el control estratégico del Atlántico Sur, de nuestra Patagonia, y está en condiciones de actuar contra cualquier nación de Suramérica (Venezuela, Bolivia, Brasil, Ecuador, etc.), cuando sus necesidades política y/o militares así se lo requieran.
Podríamos desarrollar aún más este comportamiento político de las autoridades nacionales. La negativa de parte del gobierno de permitir retornar al continente blanco a los nacidos en la Antártica Argentina, resume el espíritu del turno gerencial de los Drs. Kirchner. No vaya a ocurrir que lleguemos a considerar que el sector Antártico Argentino debe ser argentino.

Eduardo Lualdi, coordinador general del Foro Patriótico y Popular