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16 de julio de 2013

El 7º Encuentro Nacional de Naciones y Pueblos Originarios convocó a la lucha contra la opresión, los asesinatos y el genocidio silencioso.

Los originarios dicen Basta

Hora Política - Hoy 1477

1. El pan y la tierra

Si el pan, que muy pocos consiguen al precio oficial de $10, se paga hasta más de 20, ¿cómo se puede comer por $6 por día como dice el Indec K? ¿Cómo puede hacerse el distraído el gobierno K por la falta de harina, cuando alentó la expansión de la soja a las tierras trigueras, ganaderas y de huerta, provocando la falta y el encarecimiento de la harina, la carne vacuna y las verduras?

1. El pan y la tierra

Si el pan, que muy pocos consiguen al precio oficial de $10, se paga hasta más de 20, ¿cómo se puede comer por $6 por día como dice el Indec K? ¿Cómo puede hacerse el distraído el gobierno K por la falta de harina, cuando alentó la expansión de la soja a las tierras trigueras, ganaderas y de huerta, provocando la falta y el encarecimiento de la harina, la carne vacuna y las verduras?

Lo peor, es que el gobierno K sigue alentando la expansión de la soja, ahora en las tierras en las que fueron arrinconadas las comunidades originarias. Y sigue apañando los asesinatos, como los de Mártires y Roberto López y el genocidio silencioso que llevan adelante gobernadores K, como Insfrán y otros, de la mano de los grandes terratenientes. Lo mismo ocurre con las comunidades de las zonas mineras y petroleras. Estas cuestiones fueron denunciadas en el exitoso Encuentro Nacional de Naciones y Pueblos Originarios, en San Javier (Santa Fe), el fin de semana pasado.

 

2. Luchas obreras y populares

Firmados la mayoría de los convenios colectivos, a los que el gobierno y las grandes patronales le impusieron el “techo” del 22 o 24%, el gobierno mira para otro lado frente al aumento de precios que provocan un salto en la inflación. Aumentos directos, o como a los combustibles, que se recargan sobre todas las mercaderías.

Además, el reaccionario impuesto a las “ganancias” en los salarios, hace estragos con los aumentos conquistados en las paritarias, y en las asignaciones que perciben gran parte de las capas medias. Contra ese impuesto reaccionario se realizó el paro nacional de los camioneros, seguido del combativo paro de los portuarios de Capital Federal, Rosario, Zárate y Bahía Blanca. Y se venía del paro con cortes de ruta de la CTA y la Multisectorial que integra junto a la CCC, MST TV, OTR, FNC, FAA y FUA. Pararon los trabajadores del ingenio Ledesma y los estatales jujeños. Hubo movilizaciones de desocupados y jubilados, así como luchas agrarias y brotes combativos en el estudiantado universitario y secundario.

 

3. Cambios

El hecho es que luchas obreras, campesinas, de originarios, estudiantiles y populares, han impregnado el escenario electoral. Esto no podría existir si “el modelo K” estuviera “fuerte”, “distribuyera riqueza”, y avanzara hacia un crecimiento vigoroso, como dice la presidenta.

Otro hecho importante es que hoy sólo quedan las hilachas de aquella CGT unida en el apoyo al “modelo K”. Además se dividió la CTA de Yasky entre kirchneristas y massistas. Otro síntoma de cambios es que 5 diputados misioneros se fueron del bloque del Frente para la Victoria, después de las elecciones en las que el gobierno provincial ganó, perdiendo la mitad de sus votos.

Como se vio en el 2009, cuando le fue mal al gobierno K en las elecciones, redobla la apuesta, que es lo que está haciendo ahora.

Los cambios en la política de Defensa y de Seguridad, demuestran lo peligroso que es este gobierno K.

 

4. El “enemigo interno”

En su discurso en la cena anual de camaradería de las Fuerzas Armadas, la presidenta tomó un hecho, producido por la TV oficial, en el que el Ejército y La Cámpora actuaron juntos en la distribución en la inundación a La Plata. Las cámaras llegaron junto con los que iban a actuar en el operativo, se alejó del lugar a los que no tenían la remera de La Cámpora, entre otros preparativos. Se filmó, y luego se fueron.

La política militar K no tiene hipótesis de conflicto externo, cumpliendo los tratados con Inglaterra que establecen la indefensión nacional. Ahora, Cristina K le encontró nuevas misiones a las Fuerzas Armadas, con la creación de una Secretaría de Articulación Militar para la Emergencia. Se crearán 6 escuadrones móviles para este objetivo. Este aparato, con esta “cobertura social”, estará bajo el mando del general Milani, quién coordinará con el teniente coronel Berni, formalmente secretario de Seguridad, y en realidad, ministro. Milani, como jefe de la Inteligencia del Ejército, ya tenía bajo su mando a 2.000 hombres, y un presupuesto, para espionaje, que duplica el de la compra de armas.

Milani es un militar de inteligencia. Lo fue en el Operativo Independencia, en Tucumán. Durante la dictadura actuó en la zona en la que fue asesinado el obispo Angelelli. El aparato de Inteligencia militar fue el brazo ejecutor fundamental del genocidio dictatorial. Ahora, encumbrado como jefe supremo de las Fuerzas Armadas, convoca a los militares a “defender el proyecto nacional” K. Por otra parte, que Milani no pueda justificar sus bienes, no es ninguna novedad entre los jerarcas K: la corrupción ha sido el instrumento clave para la cooptación en todos los terrenos.

El encumbramiento de Milani ocurre cuando se está librando lo que algunos ya definen como “una guerra de espías”: la SI (ex Side) está partida, un grupo de la Bonaerense acribilló a Pedro “Lauchón” Viale, alto agente de la SI, etc. Una consecuencia de esta “guerra” que sorprende al gobierno K, es que jueces que antes fallaban a su favor, ahora lo hacen en contra, como es el caso del pedido de captura de Ricardo Jaime, el corrupto secretario de Transporte, amigo y testaferro de Néstor K.

El gobierno K prepara una fuerza cívico militar contra su enemigo interno, y unifica la inteligencia civil y militar, las Fuerzas Armadas y de Frontera, con escuadrones de militares y La Cámpora. Que la Constitución y varias leyes lo prohíban, es un detalle sin importancia para el gobierno K.

 

5. Las derechas no K

Es notable que las derechas opositoras a la derecha K gobernante, cuestionen el despliegue de la “inteligencia” militar, y no digan nada, o casi nada, del despliegue militar que amenaza, directamente, a la lucha popular. Repiten, esas derechas no K, lo que ya hicieron en el 2009, cuando creían que tenían todo bajo control, empujaron a la lucha agraria contra la “circular 125” fuera de las rutas, a un desenlace en el Congreso, ilusionaron con “los diputados agrarios” que “controlarían” al gobierno”, y convocaron a la paz social para “un cambio de gobierno ordenado” en el 2011. También, hay mucho temor al “contagio” con el estallido de masas brasileño.

Ahora, vuelven con el cuentito de “paz social” para “un cambio ordenado”, y están ocupadas en seducir a las capitales imperialistas. Como Massa, que entre las cosas de las que no habla es de las dos semanas que estuvo en Estados Unidos, “conversando” con altas autoridades del partido Demócrata gobernante. ¿Qué les habrá prometido a los yanquis?

 

6. Para avanzar

Con mucho esfuerzo militante, ha comenzado la campaña política de los frentes que integran el PCR y el PTP, en todo el país. Desplegar la campaña, sumando fuerzas y esfuerzos, es el gran desafío, para instalar los frentes, los candidatos y los programas. Para discutir esos programas y ganar brazos para la campaña, y votos para los frentes, que rompan la trampa proscriptiva de las PASO. Articulando esa campaña con la afiliación al PTP, para llegar con la personería en octubre; y para fortalecer al PCR.

El desafío es seguir impregnando el escenario con las luchas. Y desplegar la campaña política, confrontando con el kirchnerismo en las masas, y cerrando el paso a las derechas opositoras. El malhumor y la bronca que vienen desde abajo, muestran que las masas quieren avanzar, más aún frente a este kirchnerismo que apela a lo peor, a los Milani y los Berni. Tampoco buscan las masas un recambio perfumado negociado en capitales imperialistas.

El movimiento obrero está revuelto. Es una muestra de la discusión que hay por abajo. Lo que crea buenas condiciones para avanzar en los centros de concentración, y acumular fuerzas en las masas, para profundizar el camino del Argentinazo, siempre apuntando a conquistar un gobierno popular, patriótico, democrático y antiimperialista, con hegemonía de la clase obrera.