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13 de mayo de 2026

Un camino para enfrentar la crisis y el ajuste del gobierno y la patronal

Mondelez Pacheco: La conquista de un año de estabilidad laboral

Conversamos con el compañero Jorge Penayo, integrante de la Comisión Interna de Mondelez Pacheco y dirigente de la CCC y el PCR, sobre el proceso que llevó a la conquista de un año de estabilidad laboral, en medio de los planes de ajuste de la multinacional yanqui y la política antiobrera de Milei.

Penayo comienza contando que ya en septiembre del año pasado comienza un período de conflicto con la dirección de la empresa cuando plantea que, debido a la caída de la producción y de las ventas, pretendía modificar nuevamente el régimen de descansos de los trabajadores. Recordó que desde 2023 tenían un esquema de 1 hora y 50 minutos de descanso dentro de la jornada de ocho horas, con 30 minutos de descanso inicial, 50 minutos para almorzar y otros 30 minutos finales.

“La empresa pretendía reducir esos tiempos a media hora de comida y descansos de diez minutos, discusión que volvió a profundizarse en el marco del cambio de situación política y la caída de las ventas. En noviembre comenzaron las discusiones por los paquetes de fin de año y en diciembre la empresa informó que iba a parar la producción por 21 días, algo inédito en la historia de la fábrica.

Penayo explicó que allí se abrió una negociación en torno a las vacaciones. Finalmente, se acordó que los trabajadores pudieran optar voluntariamente por tomarse parte de sus vacaciones en diciembre, mientras que la empresa otorgaría una semana y dos días adicionales para utilizar posteriormente durante 2026. En paralelo, se cerró también el paquete de fin de año.

En ese contexto, la empresa realizó el 23 de diciembre una presentación ante el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, donde sostuvo que necesitaba modificar el sistema de descansos para ser “más competitiva” frente a la baja de ventas.

Durante enero y febrero continuaron las discusiones. Penayo relató que la empresa amenazó con implementar unilateralmente el nuevo sistema, un esquema “5×1” que implicaba media hora de comida y apenas quince minutos de descanso a partir del 1 de febrero. “Ahí les dijimos que si venían con eso íbamos al conflicto. En eso interviene el Ministerio de Trabajo exhortando a seguir con las negociaciones.

“Desde la Interna les dijimos que los trabajadores cuestionaban que cuando la empresa obtenía ganancias nunca se acuerda de los trabajadores, por lo que reclamamos que atiendan demandas históricas, como condición para avanzar en cualquier acuerdo. El compañero recordó que, al inicio del gobierno de Javier Milei, habían conseguido un año y medio de estabilidad laboral, y luego quedaron varios meses sin ningún tipo de acuerdo. “La empresa primero rechazó de plano volver a otorgarla, argumentando el contexto de despidos y suspensiones existentes en el país y seguía amenazando con imponer el nuevo sistema de descansos. Con los debates conseguimos una primera oferta de 6 meses de estabilidad laboral.

 

Las asambleas generales

Cuando se agotó la discusión planteamos ‘vamos a ver qué plantean las y los compañeros’ y así llegamos a las asambleas generales de los tres turnos, para discutir si avanzábamos en negociar con la empresa, que finalmente planteó un sistema de relevos de 4×1, en el medio del debate sobre la estabilidad laboral y otros reclamos, como bonos, aumento por productividad y recategorizaciones. Las asambleas fueron un hecho político muy importante, se hicieron pese a que la empresa trató de impedir su realización dentro de la planta amparándose en la reforma laboral recientemente aprobada, y contra la opinión de una parte de la dirección del gremio”.

En estas asambleas, muy masivas nos decía el compañero “se discutieron dos caminos: confrontar con la empresa para sostener el régimen existente o pelear mejoras en una negociación. Estuvieron los que opinaron a favor y en contra, y se decidió por mayoría avanzar en la negociación y mejorar la primera propuesta que le arrancamos a la empresa”.

Durante esas discusiones también apareció el reclamo por nuevas incorporaciones de personal, ya que la empresa dice que va a concentrar en Pacheco la producción de galletitas que venía haciendo en otra planta. “A partir de ese planteo, las asambleas reclamaron el ingreso de nuevos trabajadores y finalmente se incorporaron 60 personas”.

Sigue diciendo el compañero que luego de las asambleas se llegó a un acuerdo con la empresa que como punto más importante tiene la firma de la estabilidad laboral por un año para todas y todos los compañeros bajo convenio.

Además, cuenta Penayo, el acuerdo incluyó una mejora económica de 920 mil pesos en dos tramos, el aumento del premio a la productividad de 100 a 200 horas anuales -equivalente, según explicó, a sumar un salario más por año- recategorizaciones para los sectores de Chocolate y Envasamiento, que pasaron a la categoría de oficial calificado, por encima de lo establecido en el convenio.

En cuanto al régimen de descansos, el esquema “4×1” implica reducir los descansos totales de 1 hora y 50 minutos a 1 hora y 30 minutos, manteniendo los 50 minutos de comedor y reorganizando los descansos restantes entre 20 y 25 minutos.

Penayo sostuvo que muchos trabajadores consideraban que, en el contexto actual, no era el momento para una confrontación alrededor de “10, 20 o 30 minutos de descanso” cuando “tenemos mucho en contra”. En ese sentido, afirmó que el acuerdo representó una conquista importante porque permitió preservar la organización y obtener reivindicaciones en medio de un contexto de ajuste.

Sobre la situación económica, Penayo afirmó que durante los primeros meses del año continuó la caída de las ventas y sostuvo que “no hay guita en la calle”. Señaló que productos elaborados en Pacheco, como las Oreo, tienen precios cercanos a los 3.000 pesos, por eso muchos se pasaron a segundas marcas.

Finalmente, el compañero remarcó que “Nosotros seguimos en la pelea, con muchas ganas de las y los compañeros de se protagonistas. Esto se vio en las asambleas, en la participación en la jornada del 24 de marzo a 50 años del golpe y en que quieren ser parte de la discusión.

“Por supuesto hay debate, porque perdimos nuestro descanso como lo teníamos hasta ahora, pero como dicen los compañeros ‘Para vengarnos en algún momento tenemos que estar todos y que no se te quede alguien por el camino’”, concluyó.

 

hoy N° 2108 13/05/2026