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18 de marzo de 2020

Grandes ganadores con la política del macrismo

Monopolización y extranjerización en la industria de la carne

Swift y los exportadores extranjeros se la llevaron con pala entre 2015-2019.

Nunca se exportó tanta carne como en los últimos años. El valor del total exportado fue 3.000 millones de dólares en el 2019 frente a 870 millones del 2015. Un 257% más. Mientras los precios estuvieron condicionados por la caída de la demanda interna, los exportadores obtuvieron grandes beneficios por la diferencia cambiaria frente a una devaluación del 400%. Los exportadores estallaron de la alegría, duplicaban sus facturaciones y vieron reducidos los costos de producción de alrededor de un 40% (en dólares). China pasó a comprar 1Kg. de cada 5 Kg. que producimos. Con 10 frigoríficos exportadores que concentran el 30% de la faena nacional, la industria exportadora de carne es cada vez más un negocio altamente concentrado y extranjerizado.

Estamos ante un nuevo gobierno y ante una nueva coyuntura internacional que plantean un reacomodamiento de la industria, con un fuerte parate de las exportaciones a corto plazo: La tregua en la guerra comercial entre los imperialistas de Estados Unidos y China, que implica el aumento de la importación de alimentos por China desde EEUU. La intervención del gobierno chino que bajó los precios de las compras de carne un 35% y, ahora, la epidemia del coronavirus que produce inconvenientes en la logística portuaria. En el plano nacional el aumento de las retenciones a la exportación a la carne de un 3% a un 9%.

Es imposible entender lo que está pasando sin un balance de conjunto del período que se va: En la región transitamos una tendencia desde la primarización sojera, hacia la primarización agrícola diversificada. China se está transformando en la «fábrica del mundo» y fue condicionando a América Latina como proveedora de materias primas. Se calcula que “Para 2030, en Asia habrá casi 1.000 millones de personas que para cubrir su seguridad alimentaria necesitarán sí o sí que lleguen alimentos producidos en países fuera de esa región” (La Nación, 26 de julio de 2019).

La situación de los trabajadores de la carne
El salario mínimo de Argentina pasó del puesto 2 al 11 en la región (fuente: Undav, Universidad de Avellaneda) con un 55% de contracción en dólares. Desde el 2015 a esta fecha el salario de un obrero de la carne, medido en dólares, pasó de US$4.59 a US$2.78 la hora para un peón práctico, mientras hubo un terrible aumento de los ritmos productivos y un leve aumento de la mano de obra en los frigoríficos exportadores. En los frigoríficos consumeros, con el mercado interno deprimido se trabaja al 60%, con un aumento de los ritmos productivos sumado a una reducción de personal. El aumento de la rentabilidad de los exportadores no se ha expresado ni siquiera en un aumento de los premios (y otros acuerdos parciales) que han quedado congelados en alrededor de 2.000 pesos por mes (US$33).

En relación a las enfermedades laborales se dio una fuerte disputa por la ley de ART, que aparecía como una traba para seguir aumentando los ritmos productivos y acelerar el constante recambio de la mano de obra. Se viene dando un profundo proceso de reducción de la edad promedio de los obreros y una reducción de la vida útil del trabajador, para limpiar la fábrica de “viejos y mañosos”.

Los frigoríficos extranjeros son los ganadores
El procesamiento de las primeras diez compañías o grupos empresariales de la Argentina fue de cerca de 355 mil cabezas en 11 meses (2019). Cinco frigoríficos concentran más del 50 de las exportaciones argentinas.

Swift: V. G. Gálvez, Santa Fe: En 2019 facturó por $23.458 millones (370.6 millones de dólares), frente a los $1.670 millones de 2015. Aumentó un 1.305%. En 2019 fue segundo en la asignación de la cuota Hilton, con 2.378 Tn. Tuvo una faena de 534.000 animales: 2.200 animales diarios; eso significó 133.500 Tn. r/c/h ((Toneladas res con hueso).

Quickfood SA: San Jorge, Santa Fe: 2º frigorífico en facturación en 2018: $9.759 millones de pesos. Puesto uno en la cuota Hilton: 2655 Tn + 986.145Tn. Puesto N° 8 de los diez con más participación en la faena nacional.

Friar S. A. Reconquista: Nelson, Santa Fe: Asignación cuota Hilton 1.914.683 Tn.

Rafaela Alimentos SA: Casilda (Santa Fe): Asignación cuota Hilton 633.499 Tn.

El panorama general
Consumo interno: Entre 2019 y 2015 pasamos de 2.528 miles de Tn r/c/h (Toneladas res con hueso) a 2.290 miles de Tn. r/c/h. Pasamos de un promedio de 59.9 Kg. a 51,2 kg anuales por habitante, perdiendo 8,7kg.

La oferta: En 2019 la faena total alcanzó un nivel de 13,88 millones de cabezas frente a 12,72 millones del 2015, un 14% más. En el precio del novillo en Argentina fue de 1,13 USD/kg, frente a 1,33 USD/kg en Brasil y 2,30 USD/kg en Uruguay; el ternero en pie costaba $77.28 pesos por kg., y un novillo en pie $74.48 por kg. La faena de hembras terminó en una participación cercana al 48% de la faena total, mientras que en 2015 había sido de 41,5%.

Las exportaciones: Asia pasó a ser el motor de las exportaciones con un aumento de la demanda y del precio. En 2015 exportamos 198 mil Tn., mientras que en 2019 exportamos 830 mil toneladas: 327% más. El valor del total exportado fue 3.000 millones de dólares en 2019 frente a los 870 millones de 2015, un 257% más. La demanda : En 2019 las exportaciones argentinas a China llegaron a 612.447 Tn. r/c/h, 3.325% más que en 2015. Hoy hay 440 millones de chinos en el mercado consumidor capitalista; es el número más grande del mundo con ingresos medios equiparables a los de Estados Unidos, y son 500 millones de personas las potenciales consumidoras.

Algunas conclusiones
Es evidente que la industria de la carne se ha convertido en un gran negocio que solo unos pocos han acaparado. Los principales son frigoríficos extranjeros que han duplicado su facturación en dólares. Entre ellos podemos mencionar a Swift, Friar (Vicentin) y Quickfood. Mientras los productores frigoríficos chicos y las y los trabajadores fueron los grandes perdedores.

Estamos en un período de inicio del nuevo gobierno y cabe preguntarse cuáles van a ser las posibles perspectivas para la industria en un futuro próximo. Para recuperar el consumo y mejorar la perspectiva de los frigoríficos nacionales y de menor escala, así como de los trabajadores/as de la carne y de los pequeños productores ganaderos, son necesarias entre otras medidas:

  • Recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores del sector, que en momentos de crisis del sector han retrocedido y durante el posterior auge se han recortado más producto de la devaluación del peso.
  • La modificación del sistema tributario que beneficia a los monopolios extranjeros.
  • Nacionalizar el comercio exterior. Garantizar cortes accesibles a la población.
  • A partir de la regulación de las exportaciones y créditos blandos para las Pymes, revertir el proceso de concentración y extranjerización de frigoríficos que se profundizó a partir de la crisis de liquidación de vientres del 2007.
  • Mejorar las condiciones crediticias para que los pequeños y medianos productores puedan reinvertir en el aumento de sus cabezas y no se vuelquen a la timba financiera.
  • Frente a la creciente demanda internacional impulsada por Asia, con fenómenos de coyuntura y tendencias a largo plazo, la Argentina tiene que hacer un plan integral de la producción y el consumo de carne. No podemos dejar que los sectores que más peso tienen en la cadena saqueen nuestros recursos y nuestra fuerza de trabajo.

 

Escribe Ezequiel Nant. Centro de Estudios Sociales e Investigación Histórica de Villa Gobernador Gálvez

Hoy N° 1806 18/03/2020