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13 de julio de 2016

Conversamos con el presidente de lonkos de la nación ranculche de La Pampa, Pedro Coria, sobre la situación de los pueblos originarios, y la convocatoria al Encuentro de Pueblos y Naciones originarias a realizarse en La Pampa el 13 y 14 de agosto.

“Nuestro principal reclamo es la tierra”

Encuentro Nacional de Pueblos Originarios

El principal reclamo es la tierra -comienza nuestro entrevistado-. Tierras aptas y suficientes para las comunidades, como dice en la propia Constitución. En todas las naciones y pueblos tenemos el mismo reclamo y el mismo problema. Hermanos que están siendo desalojados de sus territorios, otros que están en los territorios pero que no les entregan los títulos y el grueso de las comunidades que no tienen tierras aptas ni suficientes, así que el reclamo sigue siendo el mismo: a partir de la tierra viene todo lo nuestro, de ahí que sea nuestro principal reclamo.
El reclamo de los que estamos en las ciudades es el mismo porque nosotros no estamos en las ciudades porque queramos. Por lo tanto, las comunidades urbanas también levantan las banderas de tierras aptas y suficientes. El gobierno, en algunas provincias, tiene sistemas que atienden a los originarios en el Ministerio de Desarrollo, en Bienestar Social, por lo tanto como un argentino más en situación de pobreza, sin ver que la mayoría de las comunidades quieren volver a su territorio. 
 
La pelea por territorio en La Pampa
En la zona del Oeste pampeano, donde fueron empujados nuestros hermanos en la Campaña del Desierto, en un momento se habían logrado 80 mil hectáreas que se le restituyeron a los ranqueles pero nunca les dieron los títulos. Con el correr de los años, con acuerdos entre el Estado y los privados nos empezaron a dejar sin territorio. Las comunidades que resistieron ahí dieron una pelea importante: la comunidad Epumer hoy tiene la restitución de cinco mil hectáreas. En esa zona, cinco mil hectáreas es una unidad económica, es nada, es para una familia. Pero están peleando por unas 15 mil hectáreas más. De las cinco mil hectáreas faltan los títulos. En Santa Isabel, 2.500 hectáreas, de la Comunidad Téofila Videla, también están avanzados los trámites de restitución. 
Después tenemos en algunas localidades donde hay comunidades, los gobiernos municipales nos han cedido tierras y terrenos; en el caso de Victorica, seis hectáreas; en el caso de Parera nos han dado un terreno en una zona urbana y dos hectáreas más en la periferia del pueblo. El caso de la comunidad Willy Antú en Santa Rosa que están ocupando 200 hectáreas: se dedican a la cría de chivo, donde logramos que el gobierno diera un comodato por diez años. En la comunidad Winke Mapu, son 46 hectáreas que les han cedido en ese lugar. Son tierras insuficientes pero han sido cedidas por los intendentes. Pero, si nos dan las tierras es que los hermanos tenemos posibilidad de avanzar como comunidad.
No es menor lo que ha pasado en la provincia de La Pampa, es fruto de una lucha muy larga. Nosotros tenemos el Consejo Provincial del Aborigen que se creó por la ley 1228 que avecina a la 23.302 que creó el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas. Esa ley provincial que habilitó la ley nacional, nosotros estamos avanzando y entre el Consejo de Lonkos y el Consejo Provincial del Aborigen, tratando de aplicar política indígena en la provincia de La Pampa. 
Es un tema bastante difícil pero tenemos un espacio importante que es el Consejo Provincial Aborigen que lo integran todos los ministerios y las comunidades organizadas: empezamos en el 2013 y es muy importante lo que hemos hecho a través del Consejo de Lonkos, manteniendo la unidad de las comunidades organizadas para poder avanzar. De todos modos, la relación entre el Consejo del Aborigen y el Consejo de Lonkos es bastante fluida, tenemos una oficina donde vamos y hacemos los trámites que tenemos que hacer como comunidad. 
Este año tuvimos nuestra primera plenaria con las nuevas autoridades, y la segunda que fue una plenaria especial porque vino el presidente del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas.
 
Territorio en la provincia de San Luis
En la provincia de San Luis, desde hace varios años, los hermanos tienen su territorio. A los hermanos ranqueles les entregaron 2.500 hectáreas, les construyeron las casas a dos comunidades, y luego les extendieron el territorio con 66.800 hectáreas por Ley. En la zona de los huarpes les entregaron 2.500 hectáreas. Es una experiencia muy importante: San Luis es una provincia autónoma, que ha creado su registro provincial de comunidades. Ahora la provincia está en pelea con Nación para que les restituya las Sierras de Las Quijadas —que figura como parque nacional— para restituirles a los hermanos huarpes.
Lo de San Luis no lo destacamos solamente porque se le hayan entregado tierras a los hermanos huarpes y a los hermanos ranqueles sino porque los Rodríguez Saa son descendientes de Payne: cacique de la nación Ranquel. De allí el reconocimiento con los ranqueles y huarpes. 
 
El cambio de gobierno y la política indígena
El cambio de gobierno, la política indígena tiene que ver con cada provincia. La provincia de La Pampa es una provincia bastante flexible, más allá que desde nuestra organización no le arranquemos al gobierno más de lo que le arrancamos. Después está el caso como el de San Luis donde los hermanos consiguieron las tierras y en otro extremo el Chaco donde los hermanos son desalojados o muertos. Y el INAI es un instituto que depende del Estado argentino que es el responsable de todos los males de los pueblos originarios. Por ahora hay jugadas que tienen que ver con la política, hoy Macri larga su decreto 672 para establecer una mesa de gestión entre los pueblos indígenas y la Secretaría de Derechos Humanos, el defensor del pueblo, etc. Puede ser una jugada para vaciar el INAI de la participación indígena, porque el decreto avala la modificación de la 23.302 pero nosotros le vamos a dar pelea en todos los ámbitos. 
Le dimos pelea a Cristina cuando quiso modificar la 23.302 y le vamos a pelar a Macri si intenta sacarnos las pocas leyes que amparan a los pueblos indígenas. Así que desde adentro vamos a pelear, el 14 y 15 de este mes está llamando la Secretaría de Derechos Humanos a conformar esa mesa: le han dado un espacio al hermano Félix Díaz, nosotros le vamos a ir a pelear la representación del resto de los pueblos porque, si bien no tenemos nada en contra de él, está jugando muy fuerte a favor del gobierno. De momento que lo ponen a él sin consultar a nadie, quedan expresados sus arreglos. 
Nosotros no vamos a ir a arreglar nada ni con Macri ni con nadie del Estado argentino. El día que haya un arreglo es porque se cumpla la tan ansiada reparación histórica de los pueblos indígenas que es el tema de la tierra. Así que el día que restituyan las tierras hablaremos de otra forma, mientras tanto, vamos a dar pelea en todos los ámbitos.
 
La pelea cultural
La pelea cultural que damos es desde el interior de las propias comunidades consiste en el rescate y afianzamiento de nuestra cultura milenaria. Con respecto al resto de la sociedad no vamos a obligar a nadie a que siga nuestra cultura pero sí invitamos a compartir y a mostrarle nuestras experiencias, nuestra cosmovisión, nuestra espiritualidad, que tiene que ver con nuestra relación con la naturaleza, de cuidar el medioambiente en esta etapa histórica, invitando a nuestros hermanos argentinos. 
 
La preparación del Encuentro Nacional de Pueblos Originarios
Estamos esperando una cantidad importante de delegaciones de pueblos y naciones que habitan lo que hoy se llama Argentina. Tenemos confirmado una presencia importante de hermanos que vienen de distintos lugares. Calculamos que vamos a superar los 730 que hicimos en la provincia de La Pampa durante el 4º Encuentro.
Venimos de una situación bastante complicada los pueblos y naciones, con respecto a las políticas que vienen implementando en los últimos años a nivel nacional con el gobierno de Cristina Kirchner, y ahora profundizándose con el gobierno de Macri. Pretendemos organizarnos un poco más y salir a dar la pelea por las reivindicaciones propias de los pueblos y naciones originarias. 
La fecha es 13 y 14 de agosto en Santa Rosa, más específicamente en Toay, en el autódromo provincial, con el aporte del Consejo Provincial del Aborigen hemos conseguido ese lugar para hacer el Encuentro.