En estos tiempos, el gobierno de Trump al frente del imperialismo yanqui ha puesto de moda a la “Doctrina Monroe”, que surgió durante la presidencia de James Monroe, que gobernó Estados Unidos desde 1817 hasta 1825.
En 1823, Monroe estableció como principio de su política expansionista “América para los americanos”, en un momento de confrontación con potencias europeas, tras las guerras napoleónicas y las independencias latinoamericanas.
Monroe planteó con esta política su oposición a nuevas colonias europeas en el continente americano, y usó esto como excusa para ampliar sus dominios. Era un momento en el que cursaba el desarrollo del capitalismo yanqui, con la expansión de sus fronteras a costa de las naciones y pueblos originarios, y, como analizaron Marx y Engels, con el creciente enfrentamiento entre estados capitalistas esclavistas en el sur y el capitalismo de “trabajo libre” del norte del país.
Con los años, ya transformado Estados Unidos en un país imperialista, a comienzos del siglo 20, el presidente yanqui Theodore Roosevelt usó la “doctrina Monroe” para arrogarse el derecho de intervenir militarmente en países de América Latina y el Caribe cuando considerara que estos países no cumplían con el pago de deudas, o los intereses y propiedades estadounidenses estaban “amenazados”.
Hoy, Trump vuelve a utilizar esta “Doctrina Monroe”, para “justificar” su ofensiva en América Latina y El Caribe, en función de la disputa del imperialismo yanqui con otras potencias como Rusia, y particularmente China.
hoy N° 2096 11/02/2026
