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30 de marzo de 2022

La boxeadora de los movimientos populares

Sabrina Pérez, una campeona de los barrios

Sabrina “la muñequita” Pérez se consagró campeona mundial de peso pluma en su Matanza natal, rodeada de sus compañeros de los movimientos populares. Charlamos con ella para conocer un poco más de su historia.

El 19 de marzo, el Club Portugués en Isidro Casanova, La Matanza, rebalsaba de compañeras y compañeros de la CCC, el Movimiento Evita y Ni Un Pibe Menos por la Droga que vieron el triunfo de Sabrina frente a la colombiana Yolis Marrugo Franco, que le permitió alzarse con el vacante título mundial del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) en la categoría pluma.

“La muñequita”, como la apodan, nos atiende muy agradecida de tantas compañeras y compañeros que se preocupan y “se ocupan” de ella. Sobre sus comienzos, la campeona, hoy con 35 años, nos cuenta que “Arranqué cuando tenía 16, no porque me gustara el deporte, sino porque quería bajar de peso. Una chica del barrio me dijo que el boxeo era un deporte muy completo, y así empecé. Con el tiempo hice alguna exhibición, y las primeras peleas como amateur, “en las que me fue en todas mal”, aclara sonriente, y recuerda que cuando bajaba del ring en los primero tiempos “con el ojo morado, mi mamá me decía: nena, dedícate a otra cosa. Y ahora mi mamá siempre está en las peleas, y está llorando”.

El Club Portugués estaba colmado, y las banderas de la CCC, el Evita y Ni un Pibe Menos por la Droga cubrían las paredes. Esas mismas insignias que Sabrina lució en sus pantalones durante la pelea, orgullosa de su origen y su pertenencia al barrio San José, un barrio “de gente laburadora, que siempre me acompañó.

“Pelear delante de tanta gente que uno quiere, y ver tantas caras conocidas me llena de alegría. Estaban los compañeros de la CCC con Juan Carlos Alderete, los del Movimiento Evita con la Colo Cubría, Gabriel Aranda y la gente de Ni un Pibe Menos por la Droga, el Seoca (Sindicato de empleados de Comercio de la Zona Oeste), entre tantos que nos acompañan, y sin los que sería imposible llegar a una pelea como ésta”.

La “Muñequita” resume su trayectoria, contándonos que tuvo 48 peleas como amateur, tiempo en el que ganó dos títulos provinciales. “A los siete u ocho meses  me hice profesional. Fue toda una decisión, porque había que encararlo como una carrera distinta. Es muy distinto a ser amateur. Mi primera pelea como profesional fue en el 2008, en Casanova, que gané por puntos. Ahí seguí, con muchas idas y vueltas, porque como somos independientes, y mi marido es el que me consigue las peleas, todo siempre es con mucho sacrificio”.

No es éste el primer título mundial de Sabrina, como ella misma nos cuenta. El primero fue en agosto del 2011. “Para llegar a esa pelea, vendimos todo: auto, mesas, sillas, hasta la tele”. Ahí la deportista consiguió el Campeonato Femenino de peso gallo de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). En el 2014 ganamos el Campeonato Mundial Plata del CMB supergallo. En el 2016 vinieron otros dos títulos, y en el 2018, ya en categoría pluma, el título argentino”.

 

“Yo soy una chica de comedor”

La campeona nos cuenta que  “Después del primer título arranqué la colaboración con el comedor Dana, de mi barrio San José. Porque yo soy una chica de comedor. De piba comía en los comedores, y sé lo que se siente. Hice muchas exhibiciones, en el Dana y en otros comedores y merenderos. Yo siempre digo que lo que va, vuelve y se multiplica en el corazón”.

Hablando de la importancia del deporte en los barrios, y valorando el trabajo que hacen los movimientos populares, y en particular Ni un Pibe Menos por la Droga, afirma Sabrina “El boxeo es muy bueno para los pibes y las pibas, Los contiene, los saca de la calle y les da una meta, un objetivo, y te muestra un camino para cumplir tus sueños. Desde ya, siempre acompañado del estudio y del trabajo”.

Sobre cómo es la pelea de las mujeres en este deporte, y en la vida, dice “la muñequita”: “El mundo del boxeo es muy machista. Yo arranqué hace 18 años, y veo un cambio entre las mujeres boxeadoras. Hoy una chica puede estar en una pelea de fondo, y eso antes no ocurría. Donde la diferencia es abismal es en lo que puede ganar una mujer y lo que gana un boxeador varón. Y nosotras siempre reclamamos: nos pegan igual, pegamos igual, tenemos hambre igual que los varones para llegar al peso, pero ganamos mucho menos”.

Finalizando la nota, Sabrina vuelve a agradecer a todas las compañeras y compañeros que la vienen acompañando, nos dice que “un sueño a cumplir con el boxeo  es tener la casa propia”, y que “Me encantaría llevar la bandera argentina y la de todos los movimientos en alguna pelea en el exterior”.

 

Hoy N° 1907 30/03/2022