Noticias

02 de octubre de 2010

Autoconvocados, deciden a través de asambleas, delegados con mandato e interhospitalaria. Y reclaman, enfrentando al gobierno de Alperovich y a los sindicatos traidores.

Tucumán: paro, movilización y cacerolazo

Hoy 1281 / La lucha de los trabajadores de la salud

El jueves 20 se cumplió con gran éxito el paro y movilización de los trabajadores autoconvocados del Siprosa (Sistema Provincial de Salud). Se derrotó una vez más las maniobras de amedrentamiento del gobierno de Alperovich, que a través de su títere Roberto Jiménez, a cargo de la Secretaría de Trabajo, declaró ilegal el paro. Los argumentos: que las asambleas de au- toconvocados son ilegítimas porque están por fuera de un gremio legal que los contenga, en este caso los architraidores gremios de AME (médicos) y ATSA (enfermeros y empleados). La declaración de ile- galidad generó más bronca.
El paro tuvo un acatamiento del 95% en los hospitales y en muchos Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS). Desde las 10 de la mañana marcharon distintas columnas desde los principales hospitales de la capital. Muchos trabajadores fueron con cacerolas, y a medida que iban hacia la plaza Independencia, su ruido se escuchaba por el centro. La población hizo sentir su apoyo: desde los edificios, aplaudiendo en las esquinas, haciendo sonar bocinazos.
Al llegar a la plaza la concentración era multitudinaria: más de 5.000 personas, duplicando la marcha de la semana pasada. Hubo organizaciones sociales como la CCC, Federación Agraria, productores autoconvocados, senadores y diputados opositores, PCR, PO, entre otros, y mucha gente que fue por su cuenta.
Luego del acto, con discursos muy combativos denunciando los aprietes del gobierno, la marcha se dirigió a la Legislatura, que estaba sesionando. Se denunció a los legisladores por haberse aumentado los sueldos y hacer oídos sordos a los reclamos de los trabajadores de la salud y se cantó el Himno. Luego se pasó por el edificio del Siprosa y de vuelta a la plaza.
Hubo gran alegría por haber vencido las maniobras de división del gobierno y mucha bronca hacia éste. Los delegados convocaron a asambleas para el viernes en cada hospital y en los CAPS, para analizar los pasos a seguir y llamar para el lunes 24 una asamblea de delegados con mandatos de todos los hospitales de la provincia, para decidir las medidas de lucha.
 
Una lucha autoconvocada
Esta lucha lleva ya más de 3 meses exigiendo al gobierno provincial aumento salarial para todos los trabajadores del sistema provincial de salud, 82% móvil, basta de precarización laboral, por el pase a planta del personal contratado que trabaja en negro, por mejores condiciones de salubridad y cumplimiento de la ley de carrera sanitaria.
La característica de este movimiento de lucha es que está al margen de las estructuras gremiales traidoras, que durante años entregaron los reclamos de los trabajadores y profesionales de la salud, como ATSA y AME. Se inició en el sur de la provincia, donde los médicos se autoconvocaron exigiendo aumento salarial, y mejores condiciones laborales y de salubridad. Realizaron movilizaciones en la ciudad de Concepción y rápidamente la protesta se extendió a los principales hospitales de la capital: el de Niños, Maternidad, Avellaneda, entre otros, donde se realizaron asambleas autoconvocadas, al margen de los sindicatos traidores. Se realizaron algunas marchas, y poco a poco fue creciendo en calidad la organización, con asambleas por hospital, con delegados con mandato que se reúnen en una asamblea interhospitalaria y definen las medidas a seguir. El movimiento se extendió a los 33 hospitales de la provincia, sumándose los CAPS y los centros de atención municipal; esto permitió la participación masiva, garantizando una discusión democrática poca veces vista en el seno del sistema provincial de salud.
Esta lucha cobró un nuevo salto en combatividad y unidad, a partir de las muertes de dos enfermeras del Hospital de Niños por gripe A, que trabajaban hace años con contratos basura y en negro. Fue la gota rebalsó el vaso, y estalló como un polvorín la bronca en todos los hospitales, sellando la unidad entre enfermeros, médicos camilleros, todo el personal del Siprosa.
Desde la asamblea del Hospital de Niños se llamó a un quite de colaboración exigiendo que se cumplan las medidas de salubridad necesaria y aumento salarial. En este marco, el gobierno se vio obligado a reconocer y convocar a los delegados elegidos por las asambleas para entablar un diálogo. Propuso algunas medidas, como pase de 3.000 empleados a planta permanente a partir del año que viene, pero dijo que “aumento salarial es imposible”.
Los delegados volvieron a cada hospital a consultar la propuesta: el martes 11 se realizaron asambleas multitudinarias en toda la  provincia. También hubo asambleas en muchos CAPS, se eligieron delegados llevando los respectivos mandatos a la interhospitalaria, que se realizó en el Hospital Centro de Salud, y se votó por unanimidad rechazar la propuesta del gobierno y convocar al paro y movilización para el 13.
La medida fue un duro golpe al gobierno de Alperovich, y cuenta con un gran apoyo de la población. El gobierno está muy preocupado por la característica de esta lucha que repudia y rechaza las estructuras gremiales traidoras, y se organiza al margen de ellas.
En estos últimos días el gobierno pasó a la ofensiva declarando ilegal el paro, con una campaña de persecución y difamación de la lucha. Amenaza, con la soberbia que lo caracteriza, diciendo a los trabajadores de la salud: “No tiren de la cuerda porque se puede romper”. Alperovich no está dispuesto a otorgar aumento salarial porque los salarios de hambre son la viga maestra que sostiene su política en beneficio de los poderosos. Pero subestima lo profundo de esta lucha, donde las masas no están dispuestas a pagar la crisis, y ponen de manifiesto que las brasas del Argentinazo siguen día a día cobrando calor.