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05 de octubre de 2010


Unir fuerzas para la lucha

Anticipo Hoy 1338 del miércoles 6/10/10

1. En el centro de la escena

1. En el centro de la escena
La heroica lucha de los obreros de Paraná Metal sigue con fuerza defendiendo su fuente de trabajo y la industria nacional. Mientras las patronales automotrices declaran estar batiendo records, el empresario K Cristóbal López, y el secretario de la CGT moyanista de Rosario, Alberto Cejas, declaran que la empresa es “inviable”. Y Cristina K hace discursos sobre “la sustitución de importaciones”, mientras la industria automotriz tiene un 70% de componentes importados y no garantiza una salida a una empresa de autopartes.
La empresa metalúrgica Bosch fue ocupada por los obreros en respuesta a despidos, y sus trabajadores van por la elección de delegados. En Kraft, los trabajadores enfrentaron un nuevo juicio a Jorge Penayo, luego de la lucha contra la criminal acción de la empresa que provocó la muerte de una trabajadora.
En Río Negro los trabajadores de la fruta buscan caminos para resistir la oleada de despidos con los que las grandes patronales imperialistas descargan su crisis, luego de haberse llenado los bolsillos, con la complicidad del gobernador K Saiz, el UATRE, y la política nefasta del gobierno K.
Los trabajadores del ex frigorífico Yaguané luchan por mantener en producción la empresa, enfrentando las mafias K de la carne y a la AFYP K, cuyos funcionarios se llenan los bolsillos, como Andrés Vázquez, con vínculos con la SIDE y Olivos, con cuentas secretas en el Caribe y Europa por medio millón de dólares, o los “negocios” del jefe de ese organismo.
El acampe de los desocupados de la CCC rosarinos conquistó un triunfo económico y político, enfrentando la criminalización de esa lucha por el intendente Lifchif, fortaleciendo la lucha por la nacionalización de nacionalización de Argentina Trabaja.
Se movilizan los jubilados por el 82% móvil y contra el vaciamiento del Anses.
Hay un reguero de luchas de los trabajadores que recorre el país, la mayoría silenciadas por los medios del sistema. La clase obrera está en el centro de la escena política, en la que sigue el estudiantazo en Córdoba, y la marcha de los originarios al INAI y la jornada nacional el 11.

2. El triunfo en CTA
El kirchnerismo trata de vender cara su derrota en la CTA embarrando la cancha. Está al desnudo el fraude de Yasky en Santa Fe, pero trata de colocarse en víctima con denuncias abstractas sobre urnas y escrutinios que están firmados por sus propios fiscales, y por juntas electorales que se aprobaron por unanimidad en congresos provinciales y el nacional.
El gobierno trata de ocultar que la disputa en CTA fue con K o contra K, y perdieron: el triunfo de la lista 1 mostró la bronca contra K. Una gran batalla en la que, lamentablemente, se “corrieron” fuerzas como el PO, el PTS y el MAS.
La inflación suma el 31% desde agosto 2009 a agosto 2010 en alimentos, que es el principal consumo de las masas desocupadas y trabajadoras. Los salarios de los trabajadores estatales de la salud y la educación, está por debajo de la canasta familiar, con gran parte que no llega a la mitad. Los jubilados en su inmensa mayoría por debajo de la línea de pobreza, y los desocupados, hambreados. Por eso el eje justo de la campaña fue la lucha, con el emblema de Paraná Metal.
Está planteada en la CTA la continuidad y confluencia de las luchas, a discutir en asambleas nacionalmente, por un aumento de emergencia, el 82% móvil, la unificación de las asignaciones familiares, y trabajamos para unirla a Paraná Metal y demás luchas en curso.
El reagrupamiento que se expresó en la lista 1 fue programático, y no solo sumó votos, sino que también le dio fuerza, posibilitando un control de los comicios que limitó el fraude preparado por Yasky y Kirchner. También, permitió aprovechar la fragmentación de los de arriba –las pujas entre los K y Moyano, intendentes y gobernadores, etc.–, lo que no le permitió al kirchnerismo “disciplinar” a “su tropa”.
La derrota del kirchnerismo en CTA, con el triunfo de la lista 1, fortalece las luchas y contribuirá a que la clase obrera siga en el centro de la escena política. Fortalecimiento que tiene como una de sus condiciones principales el crecimiento y arraigo de las agrupaciones clasistas y combativas de la CCC.

3. Divisiones y crisis por arriba
La fragmentación del bloque dominante en la Argentina, y el debilitamiento del kirchnerismo, con todas las mediaciones y particularidades de cada caso, se van reflejando en la política.
La falta de “disciplina” del aparato kirchnerista en las elecciones de CTA, reveló que crecen las disputas, y que “la caja K” ya no garantiza, como antes, la “fidelidad a los K”.
La cuestión más grave, para el gobierno, es la toma de distancia del gobierno del grupo de 8 intendentes bonaerenses; más aún cuando son muchos más lo que se estarían preparando para dar el salto en el momento apropiado. Son intendentes que no aceptan las listas colectoras con los que Kirchner busca ganar a costa de habilitar múltiples boletas que los dejan en minoría en los concejos deliberantes. Tampoco soportan a Moyano en la jefatura del PJ por su pretensión de gobernar la provincia, y por sus “aprietes” para el negocio de su empresa recolectora de basura.
Luego del reto público de Néstor K a Scioli, el gobernador bonaerense avanzó en la remoción de funcionarios más fieles a Olivos que a La Plata, poniendo a otros, algunos de ellos de origen duhaldista. Además, Néstor K “camina por las paredes” al ver los coqueteos entre intendentes y figuras opositoras con el gobernador.
El problema de los Kirchner es que necesita llegar al 50% de los votos en Buenos Aires para promediar el 40% nacionalmente en la primera vuelta electoral del 2011. Pero eso es imposible sin disciplinar todo el aparato peronista provincial; un objetivo cada semana más difícil.
Se suma que muchos gobernadores ya están trabajando para desdoblar las elecciones del año próximo: algunos estiman que ya se trabaja para eso en 12 provincias y la Capital Federal. Estas posiciones de gobiernos provinciales se estaría reflejando ya en varios hechos: votación dividida del bloque K en la ley de glaciares, reacciones críticas de legisladores K frente al discurso de Hebe de Bonafini, posiciones favorables al 82% móvil a los jubilados, etc.
El enfrentamiento entre los K y la Corte Suprema se agravó con el fallo que repuso a un funcionario santacruceño, que había sido destituido por Néstor K, cuando era gobernador. Ahora se ha convertido en una nueva “guerra K”, con el acto frente al palacio de Justicia con el discurso de Hebe de Bonafini que acusó a los jueces de la Corte Suprema de “turros” que “reciben sobres”, y los amenazó con tomar el edificio si la Corte no destraba, a favor del gobierno, el artículo de la ley de medios que obliga a Clarín y otros grupos a desprenderse de parte de sus radios y canales de TV.
El rebote del discurso de Hebe unió desde el PRO de Macri y Cobos hasta Picheto, Pampuro y algunos intelectuales de Carta Abierta. El gobierno, redobló la apuesta recortando el presupuesto de la Corte, dejando un 40% a voluntad de Aníbal Fernández. Mientras, Néstor Kirchner prepara un acto en Santa Cruz para avalar el incumplimiento del gobernador Peralta del fallo a favor de la reposición de funcionario depuesto. Al mismo tiempo, en el Congreso, la oposición cuenta los votos para aprobar una ley que obligue a la provincia a acatar el fallo de la Corte (ley que podría ser vetada por CK).

4. Unir fuerzas terciando
La clase obrera (ocupada, desocupada y jubilada) está en el centro de la lucha social y política. Fue una lucha social y política la batalla por la dirección de la CTA. Hay en curso, y se avecinan, luchas de los campesinos pobres y originarios, también de los chacareros, con las perspectivas abiertas por el exitoso Congreso de FAA. Se extiende el estudiantazo, que ahora estalló en Córdoba.
Miles de Mujeres están listas para marchar a su 25 Encuentro Nacional, en Paraná, en donde volcarán sus sufrimientos por la doble opresión, de clase y de género, agravada por la política K, y el avance de sus luchas en todo el país.
Con el desarrollo del combate obrero y popular, patriótico y democrático, y con el triunfo opositor en la CTA y el empuje que viene desde abajo por los cuerpos de delegados, se han creado nuevas condiciones para reagrupar fuerzas, en las multisectoriales y otras formas de coordinación, que masifiquen y profundicen el combate por las urgencias y las necesidades, sociales y políticas.
La fragmentación que divide a los de arriba, también crea buenas condiciones para que los de abajo tercien, con independencia, aprovechando los entreveros de los grupos de poder. Más aún en un escenario de crisis institucional que puede desembocar en cimbronazos. Acumular fuerzas, por el camino del Argentinazo, la rebelión agraria, la huelga de Kraft y la marcha y el acampe chaqueño, para conquistar un gobierno de unidad popular, patriótico y democrático, capaz de refundar una nueva Argentina liberada.